Lo Que Finalmente Comimos En Navidad

Yo cocino durante todo el año pero en Navidad y Año Nuevo, no. Me divierte darme un gusto que no me permito nunca: comprar y comer comida ya hecha. No porque sea maniática con la comida que ya está precocinada: Sucede que disfruto mucho el cocinar y, aparte, seamos realistas, la comida hecha por uno es más sana que lo que viene en bandejas.

En fin, como en estas fechas estamos solos, preferimos relajarnos mirando tele mientras comemos muy informalmente. Este año compré esto para poner al horno:

Langostinos empanados o envueltos en masa filo, dim sums y papas.

La mesa ratona, invadida:

Los palitos para el dim sum. Pero después tuvimos que agregar los tenedores para lo demás.

Pero igual algo armé (no puedo decir que cociné): Trifle. Lo que hice fue comprar unas bases de bizcochuelos (son como las vainillas pero más gorditas y cuadradas), custard, o sea, postre de vainilla ya hecho (en lata!), mascarpone, crema y frambuesas.

Los ingredientes.

Como la base de vainillas tenía que ser humedecida con alcohol y acá sólo tengo una botella de tinto que uso para las salsas, puse un poco en una cacerolita, le puse nuez moscada, canela, jengibre y azúcar, lo herví, le agregué las frambuesas, volví a hervirlas y las eché sobre las vainillas que ya había puesto de base.

Luego agregué el postre y cuando se enfrió le puse el mascarpone mezclado con algo de crema batida, le tiré unas frambuesas encima y unas almendras fileteadas.

El resultado:

Ñam!

A las 11 de la noche estábamos durmiendo. Es que acá no se esperan a las 12 para brindar ni nada. El día posta de Navidad es hoy, cuando se reúne la familia a darle duro a la comida y al brindis.

Pero nosotros comimos una especie de guisito de carne (que también compré) e hice nabo y zanahorias al horno con una ensalada de pepinos… Algo tranqui, para comer unas galletitas casi bombones de chocolate que me están llamando desde su caja…

Disculpen, los tengo que dejar…