Gauchita 2.0


Tía Esther: Esto qué es?

Nosotros: Un mate.

Tía Esther: Un mate? De goma?

Nosotros: No, no es de goma. Es de silicona.

Tía Esther: No, es de goma.

Nosotros: No, es de silicona. Se puede lavar hasta en el lavaplatos, es re práctico.

Tía Esther: Si, pero eso tiene gusto a goma.

Nosotros: No, porque es de silicona.

Tía Esther: Pero debe tener gusto a goma…

No hubo caso, no pudimos convencerla…

No es imposible ni difícil seguir con ciertas tradiciones y costumbres de tu país de origen en este mundo globalizado. Se consigue de todo y los productos argentinos no son excepción. No es que se consiguen así como así pero si buscás, encontrás.

Por ejemplo, en Notting Hill hay un lugar que se llama Casa García que vende mayormente productos españoles pero también se pueden encontrar productos italianos y argentinos.

Lo que noté es que los nombres de las marcas son distintas. No así cuando se trata de tapas de empanadas y tartas.

Pero debo confesar que ahora el dulce de leche me empalaga, algo rarísimo teniendo en cuenta que jamás me empalaga nada, soy muy dulcera. Será que perdí la costumbre? Ya no puedo comerlo a cucharadas.

Con respecto al mate, estaba perdiendo la costumbre porque como Ale no toma ni té, ni café ni menos mate, me aburría tomar sola. Y otra razón es porque acá mi pava es eléctrica, el pico es grande y cuando venían las amigas argentinas tenía que poner el agua en una tetera y así la vertía en el mate.

Entonces en casa se tomaba muy pero muy poco mate y terminaba tirando el recipiente ya que se llenaba de bacterias, viste que cuando dejás de usar el mate pasa eso? Se pone de color verde podrido…

Hete aquí que en setiembre, caminando por la calle Pueyrredón en Buenos Aires, pasé por una casa de objetos decorativos y en la vidriera divisé unos recipientes de varios colores… Un mate de silicona! Precioso, práctico, higiénico! Con la bombilla a medida…

Entré y lo compré!

Y en noviembre decidí completar el combo… Me compré el termo Lumilagro con pico vertedor para mates…

Así que si quieren pasar un día por Londres a chusmear… los espero con el mate listo!

Vuelta Al Pago

Por razones familiares, volví a Argentina en noviembre y me quedé la mayor parte del mes. (Llegué ayer aquí a Londres)

Así me recibió Ale:

La puerta de casa.

Ay, cómo me conoce…

En Buenos Aires estuve bastante ocupada desde mi llegada hasta mediados de mes. Ya, a partir de ese momento, sentí que tenía algo de tiempo libre y pude conocer a una amiga bloggera:

Ladies and gentlemen, I give you…

Tía Elsa!


Qué lindo fue conocerla! Tuvimos una hora para charlar, fue durante su hora de almuerzo y charlamos lo que se puede en ese tiempo, pero siendo mujeres tocamos millones de temas a toda velocidad!

Tía Elsa es tan cariñosa como lo revelan sus escritos. Tiene un cutis divino, una piel bárbara! Nos prometimos volver a vernos con más bloggeros y con los maridos!

También aproveché un finde y me escapé a Olavarría. Siempre fui a pasear de chica y a partir de los 15 años fui todas mis vacaciones de verano a quedarme con mi tía y mis primos y conozco bastante la ciudad.

Es una ciudad limpia, sus avenidas son anchísimas y hay mucho sentido de comunidad. Todos se conocen, directa o indirectamente: tirás un apellido y se ubican por “amigo de”, “primo de”, “cuñado de”, etc.

Además como allí vive mi querido Marcelo, siempre es lindo volver.

En Olavarría se come riquísimo, la carne es de primera y descubrí esta última vez muchos restaurantes bonitos, parecidos a los que hay en la zona de Palermo en Buenos Aires. Además, los helados son los mejores! Recomiendo Ziro para deleitar vuestras papilas gustativas.

Hay más cadenas de heladerías y todas siempre fueron de buena calidad y siempre me preguntaba por qué en la Vicente López (la avenida principal) hay tantas heladerías por cuadra. (Los precios son baratos con respecto a Buenos Aires y no te cobran los toppings!). Y debe ser porque la vuelta del perro todavía es muy importante! Tanto, que las noches de los viernes, sábado y domingo es un sinfín de autos manejados despacito… Todos se miran y todos son mirados…

Esta vez coincidí con la celebración del 142 aniversario de la fundación de Olavarría. Me encantó darme una vuelta y ver a la gente desparramada por el parque Mitre con sus sillitas playeras y sus mesas. Siempre me dio la sensación de que en Olavarría se respira mucha tranquilidad…

Puente colgante y re movedizo, uno de los muchos que cruzan el arroyo Tapalqué.

Vista del arroyo.

…Aunque…

Bueno, a mi primo le causó gracia que esta vez catalogara a Olavarría como “una ciudad guerrera”. Siempre noté por comentarios de mucha gente, por la biblioteca de mi primo y sus temas de conversación con amigos, que Olavarría es una ciudad que honra y respeta mucho a los veteranos de Malvinas.

A lo mejor debe ser porque hay un regimiento allí pero cada vez que hay un festival de algo, se traen los tanques y ves gente de fajina.

Bajen a ese niño de ahí!

Réplica de Lady Liberty en el Parque Mitre.

Les dejo, queridos lectores, el highlight de la celebración del aniversario: un gigante asado que olía tan rico como se ve!

Esto es MEDIA VACAAAAAA asada con cuero!

Vista desde otro ángulo.

Infinitos corderos al asador.

Gok Wan

Fuera Trini y Susannah!

Es el nuevo Fashion Guru de la tele y muchas han aclamado “Oh, my Gok!”

A lo mejor Gok Wan llegó en el momento justo, cuando las chicas empezaron a cansar, ya que sus programas no tenían el rating de otrora. O cuando los televidentes se cansaron de ser tratados tan cruelmente! Aunque a ojos británicos, era un trato entre sarcástico y burlón pero parte de un show.

Gok, en cambio, trata a las participantes de su programa con mucha delicadeza, con palabras cariñosas (gorgeous, darling, etc.) y con mucho tacto ayuda a las chicas a aceptar su cuerpo y a vestirlo lindo. En realidad, su actitud no es “no te lo pongas” “qué horror, mirate eso” sino “ponete esto” “esta parte de tu cuerpo es muy linda, acentuemos eso”.
Gok tuvo una carrera de asesor de vestuario de muchas estrellas antes de tener protagonismo en su propio programa de la tele.
Y por tercer año consecutivo conduce How To Look Good Naked (Cómo Verse Bien Desnuda).
Ha publicado libros y tiene un sitio donde recomienda con qué prendas vestirse según la forma de tu cuerpo y el pelo que tenés.

Está en inglés pero creo que es fácil darse cuenta de lo que dice. Podés encontrarlo clickeando acá.

Feliz vestuario.

Dibujada

Hace un tiempo me crucé a Serena de 4 años, la hija de un amigo y vi que tenía puesta una remera con un dibujo de un personaje infantil que yo tenía visto de las revistas, posters, artículos para chicos, etc.

Le pregunté:

– Cómo se llama el quesito?

Serena me miró sin decir nada.

Insistí:

– Cómo se llama el quesito?

Y señalé su remera.

Ahí su padre me desasnó:

– No es un quesito! Es BOB ESPONJA!

Ah… Me sentí de 80.

Realmente, al no tener chicos ni sobrinos pequeños, soy totalmente ignorante de los dibujos o cartoons que ven ahora los niños.

Unos años atrás tuve oportunidad de ver unos pocos en Cartoon Network y el bicho que no vomitaba, se apretaba granos o producía algún que otro ruido corporal.

Lejos quedaron la violencia mostrada por El Correcaminos (pensar que en esa época decían que esos dibujitos la fomentaban!) y las tretas inteligentes de La Pantera Rosa.

Una amiga hace poco me contaba que sus hijos y su marido estaban mirando Tom & Jerry y él dijo “Van a ver que Jerry hace tal cosa” y efectivamente pasó y los chicos miraron a su padre fascinados, como si hubiese vaticinado el futuro!

No podían creerle que él de chico miraba esos dibujos.

Lo mismo me pasaba a mí cuando mi papá contaba que él había visto todos los episodios de Los Tres Chiflados (en el cine, claro), mientras yo los miraba en la tele.

Tantos dibujos como hay ahora creo que no había antes y de generación en generación no había grandes cambios de personajes.

Lo que sí es que nunca me gustaron Mr Magoo o Bugs Bunny. Pero los antes mencionados, me gustaban todos!

Y en vuestro caso, cuál era vuestro dibujito favorito?

El “Quesito”

¿Viento de Cambio?

Take me to the magic of the moment
On a glory night
Where the children of tomorrow share their dreams
With you and me.
(Wind Of Change – Scorpions)

Cuando uno es adolescente cree que va a cambiar el mundo y que puede hacerlo con pancartas, posters, poemas y participando en un programa de la tele. Esto es, cuando sos un adolescente más o menos sano y no se te cruza por la cabeza andar tirando molotovs para hacerte oír.

Y entonces cuando ocurren hechos como el de hace 20 años escuchás en ese momento a los adultos de siempre que, o bien por puro oportunistas o para llenar espacios en los diarios o la tele, balbucean teorías del mundo mejor que se viene para las generaciones futuras, para esos jóvenes llenos de flores en los ojos y pajaritos inocentes en la cabeza.

Pero los adolescentes idealistas estudiamos, empezamos a trabajar, empezamos a vivir vidas de adultos y nos olvidamos de que nos habíamos jurado cambiar el mundo. Nos olvidamos, también, entre tanto poema y oda escrita al novio de turno, de que éramos la generación que iba a vivir en paz.

Y en el medio de tanta vida adulta, un día se caen las torres y lo miramos por TV.

Y desde ese momento, todo un espiral…

Ahora soy una casi-cuarentona que se convenció de que las generaciones futuras cometerán los mismos errores que hicieron los que vinieron antes que nosotros y las que hicimos nosotros.

Y mirá que yo nunca adherí a ningún grupo político, no dejé en la calle a empleados, no lastimé ni pasé por encima de otro (todo lo contrario…) y sin embargo, no soy optimista con respecto al futuro…

O sea, para que se me entienda: Yo vislumbro generaciones futuras teniendo los mismos problemas que nosotros, hambre, guerras, políticos corruptos… Creo que si tuviera hijos le pondría unas fichas a un futuro de color rosa. Pero me cuesta…

(Sí, la de la foto soy yo, en 1999. Estoy apoyada sobre un pedazo de muro que está a la entrada del Imperial War Museum en Londres…)

Yo me la creí toda…

The (Real) Tudors


Una de las cosas que me gustan de Londres es que hay historia donde vayas. Estas fotos son del andén de la línea de subte Bakerloo en la estación Charing Cross. Muestra a los representantes de la dinastía Tudor.

El más conocido es Henry VIII, quien se casó 6 veces y para poder divorciarse de su primera esposa rompió con la iglesia católica y se hizo jefe de su propia iglesia, la iglesia anglicana.


Miss Alice te cuenta que Henry se había enamorado de Ann Boleyn y quiso que el Papa le anulara su matrimonio con Catherine of Aragon (española). Henry sostenía que como Catherine había estado comprometida con su hermano mayor Arthur (quien murió) el matrimonio no era válido. El Papa se negó y, entonces, al romper Henry con la iglesia católica, pudo volver a casarse gracias a su propio dogma. Con Catherine había tenido una hija, Mary.

Con Ann Boleyn tuvo una hija también, Elizabeth y cuando se hartó de Ann, la mandó a decapitar como a muchos otros.

Se casó con Jane Seymour con quien (por fin!) tuvo su hijo varón, Edward. Jane murió en el parto.

Se volvió a casar con Anne of Cleves y de quien se divorció (en realidad le anularon el casamiento por no haber sido consumado. Al pobre Henry le habían mostrado un bello retrato de Anne y cuando la vio en persona por poco se escondió bajo la cama!)

Luego se casó con Kathryn Howard y en menos de dos años la mandó a decapitar.

Y por último se casó con Katherine Parr, quien lo sobrevivió.


Cuando Henry murió, su hijo Edward VI fue brevemente rey pero murió a los 14 años. Él es el príncipe que aparece en la célebre novela Príncipe y Mendigo de Mark Twain.

Lo sucedió Mary (la famosa Bloody Mary) quien restauró brevemente el catolicismo imponiendo un régimen de terror y matanzas.

Fue sucedida por su hermana Elizabeth I, bastarda para muchos, quien fue creadora de un método innovador para engordar las arcas del reino: la piratería. Su blanco eran los barcos españoles cargados de oro y plata que volvían de América.


Cuando Henry era joven sabía tocar muchos instrumentos, escribía poesía, era un bohemio con todas las letras. No poseía gran belleza pero adoraba los deportes.

Lamento decirles que no era para nada como la versión americana.

Jonathan Rhys Meyer, demasiado lindo para ser Tudor.

Marcianitos Misteriosos

Fabio Zerpa tiene razón:
Hay marcianos entre la gente.
No sé que quieren ni de dónde son
Ni que hacen aquí en la tierra.
(Fabio Zerpa Tiene Razón – Andrés Calamaro)


Juro que ayer esto no estaba frente a mi balcón! En el medio del río! Ahora sí creo en esas teorías sobre la cara en Marte, las pirámides de Egipto y Fabio Zerpa!

Cómo se explica si no!??! Y a la noche hace ruidito de carrillón de bamboo…

😉