Me Voy De Compras!

Yo tenía mi carrito que me acompañó por unos años. De vez en cuando se hacía el loco y perdía una rueda por el camino o cuando lo subía al colectivo todo gordito de las compras del supermercado.

Ale lo odió siempre porque dice que eso es para las viejas. Ni me importó.

Pero con el tiempo me dí cuenta de que cuando volvía de una compra importante, tenía que turnar los brazos para arrastrarlo (al carrito, no a Ale). Y me cansaba (el carrito, no Ale).

Entonces decidí modernizarme. Y cuidarme la espalda. Hice una especie de investigación de qué opinaba la gente (aquí para cada producto que comprás online podés encontrar referencias tanto positivas o negativas escritas por quienes ya lo compraron) y me moría de risa porque la mayoría era del tipo “se lo compré a mi mamá y está feliz”; “mi madre se acaba de recuperar de la operación de su cadera y no puede estar más contenta”, etc.

Ok, Ale, tenés razón. Pero no me importa parecer una jubilada…


Es hermoso! Es rectangular, tiene cuatro ruedas, tiene tapa y costados firmes, con armazón. Es plegable, ecológico, se empuja para adelante… Qué placer!

Hasta estoy pensando en ponerle nombre…

Por sí o por no: Lo usarían ustedes para ir al supermercado?