Ida Y Vuelta

Este viaje a Argentina fue distinto. Miro las fotos que saqué al principio de mi llegada, cuando todo era alegría y fantasía y me transporto a esos momentos de ignoracia total, cuando no me imaginaba las noticias que me iba a encontrar.

Igual, todos en la familia y amigos y conocidos y bloggeros que tanto apoyo demostraron, estamos poniendo el hombro y deseando que todo sea favorable.

El año pasado mi vuelta había sido feliz, plena. Este año volví un poco más apagada aunque algo optimista.

Tal como aquella vez, estuve con la familia, con amigos y vecinos y recibí mucho cariño de parte de todos.

Les gustaría que compartiera algunas fotos con ustedes?

Viejos no son los trapos únicamente…

Aquí me ven, pueden creerlo, estos son mis 4 sobrinos varones. Las dos chicas estaban ausentes.

Sobrinos “posta”, eh, hijos de mi hermana.

Aquí con mis 3 (sí, 3!) sobrinos nietos.

Sobrinos nietos “posta” también, hijos de dos de mis sobrinos.

Yo escuchaba “Abu! Abuela!” e instintivamente pensaba que iba a aparecer mi madre. Pues no, se referían a mi hermana. Mi hermana, entendés, mi-her-ma-na es abuela!

Acá está la nona.

Y mis amorosos, la vida de mis vecinos también se expande…

Hijos de niños que alguna vez tuve en brazos…

Generación del ’80

Oh, si, este año también hubo cena con compañeras del colegio secundario. Por suerte esta vez fuimos más.

Primer plano para las botellas, hic! (Falta Silvana que sacó la foto)

Una gran alegría fue encontrarme con mi compañera de banco de 2do año, Sandra.

Remembering 1984. Nos hacíamos llamar Bingo y Bongo.

Obvio, Araceli fue número puesto y ví a su hermano que hacía como dos hijos (de él) que no veía!

Horror! Sumamos más de 100 años entre los tres!

Experiencia nueva

Por primera vez en mi vida, toqué e hice aúpa un cabrito.

Tenía 4 días de vida, qué ternurita.