BPPV o VPPB

Hello, hello (¡Hola!)
I’m at a place called Vertigo (¿Dónde está?)
It’s everything I wish I didn’t know.
(Vertigo – U2)


El viernes empezó. Estaba acostada, todavía en ese estadío entre dormida y despierta, con los ojos cerrados. Y sin embargo sentía que me caía al vacío. Me desperté, me levanté, me duché y cuando bajé la cabeza para envolvérmela con la toalla, lo sentí otra vez. Mareo?

Me senté en el sillón, Ale me tomó la presión y dijo que la tenía normal pero un tantito baja aunque soy de tener presión baja. Me quedé quieta, callada (sí! callada!) y no fui a trabajar.

No me moví del sillón. Sólo me levanté para ir al baño o a cocinarme algo.

A la tarde decidí dormir una siesta y cuando fui a bajar las persianas, miré hacia arriba y ahí sí fue fuerte: tanto, que tuve que reclinarme contra la pared y como acto reflejo me sostenía la cabeza con una mano (como si se me fuera a caer!!!)

Pero es así, eso es el vértigo. Y lo supe ayer.

El sábado y domingo fueron días tranquilos, me sentía livianita pero si giraba la cabeza hacia algún lado, volvía a tener vértigo pero leve.

Hasta ayer yo usaba la palabra mareo. Desde ayer, después de visitar el médico, uso la palabra vértigo y si me quiero hacer la sabionda, digo Vértigo Posicional Paroxístico Benigno y si me quiero hacer la snob (o hacerme entender en este país) digo Benign Paroxysmal Positional Vertigo.

Es causado, aparentemente, por partículas que andan sueltas en el oído y se desplazan cuando uno mueve la cabeza y eso causa un estímulo desproporcionado. (Es que el centro del equilibrio está en el oído, eh, no en un libro de Wayne W. Dyer)

Bueno, la cuestión es que el médico se sonreía mientras le explicaba lo que me pasaba y me dijo “Ya sé lo que tenés” y me hizo hacer unos movimientos y que con eso se “cura”, o sea, hay que hacerlos las veces necesarias hasta que se me pase.

Este ejercicio se llama Maniobra de Epley.

Fue feúcho porque volví a tener vértigo aunque él me estaba sosteniendo la cabeza mientras estaba acostada en una camilla.

Y a la noche repetí el ejercicio en casa y volví a tenerlo.

Si les llega a pasar, recomiendo:

– Leer esto .

– Hacer la Maniobra de Epley.

– Amenizar el ejercicio con esta canción: