El Camino Hacia El Corazón…

Realmente, si yo tuviera hijos serían pequeños cerditos…

…es a través del estómago!

Comprendo totalmente a la gente que no le gusta cocinar: Es como si a mí me hicieran sentar dos veces por día a hacer manualidades. No y no.

Pero como sí me gusta cocinar, voy a escribir sobre ello.

Nunca pensaron qué pasa por la cabeza de quien cocina?

Contrariamente a lo que uno pueda imaginar (listado de ingredientes; cantidades; tengo tomate en la heladera?) cuando una persona cocina piensa en quien va a alimentar. Y recuerda alguna anécdota graciosa o triste que tuvo con esa persona, algún episodio de la infancia cuando la mamá o la abuela les enseñó cómo sacar el olor a ajo de las manos, cuando se quemó un dedo al sacar una bandeja del horno…

Cocinar es el disparador ideal de recuerdos que, de otra forma, quedarían olvidados en nuestro inconsciente. Cocinar es un proceso que te agudiza los sentidos y estimula tu cerebro. Cocinar es un acto de amor hacia los demás.

Creo que la mejor explicación gráfica que puedo encontrar es invitarlos a ver la película mexicana Como Agua Para Chocolate, una obra magistral para mí. Allí se ve claramente cuánto de sí mismo uno pone al preparar un plato.

Cocinar me pone de buen humor, me desconecta del día laboral y me conecta con mi lado no egoísta.

Quisiera recomendarles un sitio fabuloso que a la vez me lo recomendó Gerar. Se trata de Myri (es de Quilmes!), vive en Francia y tiene un blog en español (y otro en francés) con recetas. Con las que se imaginen.

Myri pone amor y tiempo tanto en la cocina como en su blog. Descubrir este blog para mí fue como un mimo porque Myri no sólo te recomienda recetas sino que te sube el video del procedimiento, te informa sobre ingredientes de distintos países, por ejemplo. Y me pareció mucho más práctico que los típicos websites de recetas.

Encuéntrenla aquí.

Y a ustedes qué les despierta cocinar?