Uno De Mis 15 Minutos

Fame, what you get is no tomorrow.
Fame, what you need you have to borrow.
(Fame – David Bowie)

Andy Warhol predijo y se dio cuenta que tuvo razón, que a finales de los 60, “todos serán famosos por 15 minutos”. Después su frase se tergiversó en que “todos deberían tener 15 minutos de fama”.

Como sea que se lo cite, a mí me pasó por primera vez a los 17 años.

Y en los 80 dónde sino por Feliz Domingo te hacías famoso?

La primera vez que fuimos, re emocionadas, nos habíamos repartido los temas (había que estudiar para participar). A mí me dijeron: “Vos que hablás rápido, vas al repechaje o a cualquiera donde tengas que decir muchas cosas en poco tiempo”.

Como niña buena, me estudié una lista de Dioses de Grecia y Roma, entre otros temas que no recuerdo.

La primera prenda que nos tocó fue una que había tres paneles con círculos enormes y detrás de cada uno se sentaba una chica. Decían un tema y cada una tenía que nombrar algo. Bueh, ahí perdimos.

Después no sé si hubo otra prenda, y luego me tocó a mí. Silvia Merello me dijo “Capitales de Europa” y yo tenía que decir en un tiempo límite la mayor cantidad posible. Me fue como el tujes y perdí.

Y seguimos perdiendo! Hasta que llegamos al repechaje, o sea, al filtro final donde íbamos todos los losers. Ahí sí, ahí se iban yendo uno tras otro hasta que de repente me dí cuenta de que quedábamos una chica y yo… “LAS DOS A LA FINAAAALLLLLLL” gritábamos y así fue, bah, ni escuché cuando Soldán dijo eso porque ví a mis compañeras venir como un tropel a abrazarme!

Y en esa época para acceder al Cofre de la Felicidad tenías que ir a dos prendas más. Elegí a María Eva y Valeria, dos de los tres cráneos de la división.

Soldán hizo una introducción de la película “Lo que el viento se llevó” y la pregunta era “Cuál era el nombre del protagonista?” (Ay, sí, sí, ahora la sabemos todos, pero cuando tenés 17 años qué sabés!!!)

Dio tres nombres y Araceli, el tercer cráneo, la sabía! Pero no estaba con nosotras! Ella nos contó que no sabía cómo hacer para que la miremos que estaba haciendo el signo peronista, para decirnos que era la respuesta número dos! No sé cómo pero igual una de las dos, Vale o María Eva, me dijo la respuesta. Yo lo miré a Soldán y no le había entendido bien el nombre e imposté mi pronunciación británica y lo dije como lo entendí: “Glark Guéibl” “YESSSSS!!!” contestó Soldán mientras nosotras saltábamos como las cabras de Heidi!

Pero… faltaba otra prenda más. La última consistía en que te ponían en el monitor, en cualquier orden, las letras de una palabra y Soldán leía la definición.

Ah sí! Ahí me dí cuenta, era óctuple pero yo dije bajito óctuplo pero lo dije tan bajito que Soldán no me escuchó y Valeria y María Eva me dijeron “OCTUPLEEEEE” y dije óctuple y síiiiiiiiiiii. A la finaaaaaaaal!

A abrir El Cofre De La Felicidad!

Me tocó el número 10 de los 12 que éramos, salió el 12! El 12 ganó el viaje a Bariloche.

Y bueh. Al otro día fui a la librería de mi barrio y en mi camino me crucé con incontables personas que me decían “Ay, vos ayer estuviste en Feliz Domingo!” “Te vi ayer en la tele!” y yo, sorprendida realmente porque no pensaba que era un programa tan mirado! Después muchos me contaban que sólo ponían el programa los últimos minutos, para ver la instancia final.

Así que, querido Warhol, queridos lectores, yo tuve mi primer 15-minutos-de-fama en 1987…

Me falta el segundo 15-minutos-de-fama… con la Su Giménez.

Para la próxima. Ahora les toca a ustedes contarme cuándo tuvieron sus 15 minutos de fama!