Kata Tjuta & Uluru

El desierto australiano.

En estos dos días volamos hacia el centro de Australia, hacia el desierto, principalmente para conocer a la enigmática Uluru.

Desde Sydney volamos a Alice Springs, allí esperamos alrededor de una hora en el aeropuerto hasta tomar otro avión que nos llevó a Ayers Rock.


Nos alojamos en un hotel que se llama The Lost Camel. Se encuentra en un llamado “resort” donde hay muchos otros hoteles, donde también hay un supermercado, shopping, restaurantes y cafés. Es un pequeñísimo pueblo compuesto por hoteles porque hasta la gente que trabaja en turismo se aloja allí.

Los indígenas viven en sus comunidades y bajan al pueblo cuando necesitan comprar víveres u otras cosas.

Eso es lo que notamos principalmente en Australia: el respeto y lugar de importancia que se le da a los indígenas después de años en que sus tierras fueron expropiadas.

El gobierno llegó a un acuerdo y estas tierras volvieron a manos indígenas quienes a su vez le “alquilan” al gobierno el poder “explotarlas” para el turismo. Tienen un contrato por 99 años.

Por eso hay muchos sectores de las piedras que no se pueden fotografiar (so pena de una multa de alrededor de AUD 5000).

Primero visitamos Kata Tjuta, unas formaciones rocosas también conocidas como The Olgas.

Kata Tjuta a lo lejos.

Kata Tjuta es el nombre indígena que significa “muchas cabezas” en idioma Pitjantjajara. Hay muchas leyendas asociadas con estas piedras las cuales, la mayoría son conocidas por los indígenas solamente y no son compartidas con el hombre blanco. También hay muchas leyendas que son conocidas sólo por los hombres y otras sólo por las mujeres.

Al iniciar la caminata, espantando las moscas! Había montones!

No me creen? Miren la espalda de este hombre!

Nosotros habíamos llevado repelente, por suerte!!!

La caminata que hicimos fue por un sector llamado Walpa Gorge.

Parecía que estaban tan cerca!

Estas rocas parecían Ferrero Rochers gigantes.

Ale también tenía hambre.

Todavía se siguen practicando ceremonias y rituales como antaño y, por ejemplo, al otro lado de este sector no se puede acceder por ser considerado sagrado.

Hasta aquí llegamos.

Al otro día visitamos Uluru o Ayers Rock como se la conoce internacionalmente. Fuimos cuando todavía no había amanecido y al alba comenzamos el trekking alrededor de toda la piedra.

Uluru.

Fue fantástico porque seguimos un camino abierto especialmente para trekking porque más allá de ahí es considerado sagrado y no se puede pisar. También es para preservar la vegetación.

Parte del camino.

Me encantó que la guía nos contara un par de leyendas que se ven “reflejadas” en las marcas de la piedra, como la forma de una serpiente y de una persona que se cayó y dejó su perfil “marcado” o las huellas de un dingo. Todo esto tiene que ver con una leyenda que cuentan los indígenas.

La marca de la cabeza de perfil, marcas de las patitas del dingo, etc.

Más marcas…

y más marcas…

Acá se ven otras.

Marcas del agua.

Esta parece el perfil de un león.

En este sector las mujeres cocinaban y aquí desayunamos.

También se encontraban cuevas como estas:




También nos mostraron pinturas rupestres y algunos oasis que estaban un poco secos.

Pinturas rupestres.

Un oasis.

Uluru es conocida por los colores fuertes que irradia la piedra tanto al amanecer como al atardecer. Tuvimos oportunidad de ver el amanecer pero estaba un poco nublado así que nos gustó igual aunque ese color rojo tan fuerte que se ve siempre en las fotos, no lo vimos.

Se podía escalar pero recomendaban no hacerlo porque los indígenas no lo harían.

Terminamos nuestro trekking (que había empezado a las 6.45 de la mañana) a las 11.30 am.

Llevamos un GPS así que clickeando aquí podrán ver el recorrido de Kata Tjuta y aquí el de Uluru.

Volvimos al hotel con tiempo para juntar nuestros bolsos y volar hacia Sydney donde tomamos otro avión para venir a Melbourne.