Pasajera En Trance

Pasajera en trance, pasajera en tránsito perpetuo.
Pasajera en trance, transitando los lugares ciertos.
Un amor real es como dormir y estar despierto.
Un amor real es como vivir en aeropuerto.
(Pasajera En Trance – Charly García)

La noche anterior apenas puedo dormir. Generalmente repaso mentalmente todo el día que me espera y me desvelo más. La valija siempre está hecha. Y el vacío en el estómago y las náuseas las tengo hasta el momento en que se abre la puerta de casa. Ahí se me pasa todo.

Y a pesar de que las sensaciones antes descriptas son bastante molestas, las tomo con placer porque es sólo cuando estoy por viajar que me siento así. Y las considero una forma de demostrarme que me preparé bien.

Pero desde que viajo con Ale, es una pesadilla! Su cara seria, su malhumor y su incomodidad es porque mi esposo (normalmente amoroso, bondadoso y tranquilo) ODIA VIAJAR.

Pero no odia visitar lugares. Odia el hecho mismo de trasladarse, de esperar, de no poder dormir durante tantas horas… Todo lo contrario a mí que me relajo en el momento mismo de agarrar el picaporte para abrir la puerta para ir a viajar y duermo como un tronco (o una marmota?) después de cenar o mirar una película en el avión.

Ale dice que si él pudiera trasladarse como en Viaje a las Estrellas (no me acuerdo qué palabra usa) sería feliz.

Yo, al contrario! Yo adoro subir aviones, trenes (micros no, les tengo miedo…), autos, tranvías, subtes, lo que sea! Me encanta!

Y estaré loca pero siempre disfruté viajar aún cuando iba a trabajar!

Tengo un mantra que exaspera a Alejandro y que ya ni lo digo delante de él: Ante cualquier eventualidad que pueda pasar desde el momento mismo en que dejo la casa, digo “Es parte del viaje”.

Por qué? Porque no existe el viaje perfecto, donde todo está cronometrado y te alcanza o te sobra el tiempo como para que después de un día de excursiones, te des un baño de inmersión en el hotel. Por lo menos de la forma en que nos gusta vacacionar.

Y siempre surge algo, un gasto o una cancelación inesperada, un paro nacional o un retraso de un colectivo. Cosas que, a lo mejor, cotidianamente me harían volar los pájaros pero que cuando me suceden durante un viaje, las acepto con calma.

Así de raro.

Y cuando ustedes viajan, son pasajeros en trance o se ponen muy nerviosos y no se relajan?