Haceme reír

Un post de la Capitana del Espacio me hizo reflexionar sobre qué películas me hacen reír y/ o divertir.

Es difícil inclinarme por cierta categoría del humor porque me dí cuenta de que hay cosas que antes no me hacían reír y ahora sí.

Un ejemplo es Olmedo. Me acuerdo que su programa estaba los viernes a la noche y era cuestión de escuchar la musiquita del comienzo para que yo me levantara y me fuera a dormir. Era adolescente y odiaba su humor misógino pero, de grande, cuando lo vi en las repeticiones, entendí por qué mi viejo se desparramaba de la risa: el hecho de no decir ni una sola mala palabra y jugar con el doble sentido hizo que me diera cuenta del talento del tipo, más allá de lo machista de su propuesta.

Eso sí, nunca pero nunca me gustaron ni me gustan las películas de Olmedo y Porcel. No hay caso. Y no puedo entender cómo personas tan diferentes entre sí como mi marido (tan racional), mi primo Sergio (tan sofisticado) y mi otro primo Marcelo (tan divertido) se mueran de risa frente al televisor viendo sus películas! Me quedo incrédula mirándolos sin entender nada!

Sin embargo he notado que muchas películas que me hacen reír son un tanto infantiles. Y tengo una anécdota que viene al caso:

Hace unos cuantos años volvía de Olavarría en micro. Volvía sola y al lado mío se sentó un chico al que no registré pero sí ví por el rabillo del ojo que era más o menos de mi edad de entonces. Pero yo estaba en la mía.

Cuando arrancó el micro, pusieron la película Liar Liar con Jim Carrey. La pusieron en su versión en inglés con subtítulos en español y en silencio.

Fue cuestión de que empezara la película que mi acompañante anónimo y yo empezáramos a las carcajadas. Pero A LAS CARCAJADAS! No parábamos de reírnos con los gestos de Jim Carrey, con lo ridículo de las situaciones presentadas, con todo! Y todo el micro en silencio y nosotros dos, dos desconocidos entre sí hermanados por tanto humor.

Nos reímos de cabo a rabo, sin parar, sin acotarnos nada, sin mirarnos, cada uno en su asiento, la gente que se daba vuelta ya que nuestras carcajadas resonaban por todo el micro. Increíble.

Y cuando terminó la película, no sé, yo habré leído algo, él no sé qué habrá hecho. Pero cada uno siguió con su vida.

Les regalo una de las escenas que tanto nos hizo reír y que así, fuera de contexto y si no saben de qué se trata, les parecerá muy tonto. (El tipo era un mentiroso compulsivo y porque tenía una especie de maldición, decía solamente la verdad y éso le venía en contra para su profesión de abogado.)

La otra película que me hizo destornillar y casi descomponer de risa fue Bruce Almighty, con Jim Carrey también. Me acuerdo que fui al cine a verla con Ale y en un momento me reía tanto tanto sin parar, que el chico que estaba al lado mío se quedó mirándome a mí al borde de la convulsión, tratando de entender por qué.

En este clip está la escena que me mató de risa por lo sarcástica y loca! Salten al minuto 0:50.