Ale Alicia Barcelona

Barcelona! Suenan las campanas.
Barcelona! Abre tus puertas al mundo.
If God is willing – Friends until the end…
Viva Barcelona!
(Barcelona – Freddie Mercury & Montserrat Caballé)

Adoro Barcelona! Me encanta, me sentí muy a gusto a pesar de haber fumado pasivamente a tal punto de que todavía tengo la garganta irritada y toso por las noches! No hay bares ni restaurantes donde no se fume y si los hay, están casi desérticos y son generalmente lugares de comida rápida.

De todas formas, no sé describirlo, pero caminar por sus calles me pone de muy buen humor, me siento parte, me gusta!

Yo siento que la gente tiene otra actitud, más relajada que en otros lugares de España, más abiertos, más cosmopolita… Vengan a Barcelona!

Esta vez pudimos pasearla bastante a pesar de la lluvia. Me quedaron sitios por visitar pero será la próxima vez porque pienso retornar!

Pasamos el 25 de diciembre en la casa de Aitor, amigo de mi primo, y su familia tan cálida.

Con Sergio y Aitor.

Conocí a los sobrinos de Aitor, unos divinos, Albert y Marc. A Albert, el mayor, le causaba gracia mi pronunciación y largó una animada carcajada cuando me escuchó decir “No sé jugar al yo-yo” (pronunciado sho sho).

Con Albert y Marc.

Y también conocí a la mamá de Aitor, a la hermana de él, Elisa, que es la mamá de los chicos y su marido.

La familia de Aitor: la hermana, la mamá y el cuñado.

Comimos un tradicional almuerzo de Navidad, una entrada o picada de frutos de mar, tortilla y fiambres. Y de primer plato sopa. Y de segundo plato canelones (sí, canelones!), algo que se acostumbra a servir desde siempre, ya que generalmente se rellenan con la mezcla de las diferentes carnes que sobran de la cena anterior.

Ya que estamos en el tema comida, les cuento que comí tapas hasta que me salieron por las orejas! Todo el tiempo que pude y a todo lugar que iba, pues que vengan las tapas! Hasta el día de mi cumpleaños: fuimos a cenar a un restaurant monono y Ale pidió cena pero yo, tapas! Me levantaba a cada rato para buscarlas. Sergio y Aitor también se prendieron a comer lo mismo pero porque no tenían mucho hambre. Y qué bien la pasamos, joder!

Yum! Yum!

Caminamos por el Paseo de Gloria, una avenida donde se encuentran muchos edificios de estilo modernista. El que sepa arquitectura lo disfrutará más que yo. A mí me encantaron!

No sé si todos los que muestro a continuación son de ese estilo, pero a mí me parecieron hermosos!

Detalle.


Sucursal de El Corte Inglés iluminada.

Una mención aparte merece el Palacio de la Música Catalana, no se imaginan lo divino que es por fuera pero mucho más lo es por dentro. Lamentablemente no conseguimos entradas para el día que fuimos y no nos animamos a comprar para el día siguiente porque no sabíamos de nuestros planes. Para la próxima.

El Palau. Esta foto no hace honor a la belleza del edificio.

Y los de Gaudí:

Casa Milà o La Pedrera. Es un edificio donde vive gente.

Casa Batlló.

Lamentablemente no pudimos sacarle fotos a la casa de al lado, la Casa Amatller, porque estaba en refacciones. Me perdí de ver a los animalitos de la decoración haciendo chocolates.

Paseamos por el Barrio Gótico de noche, algunos rincones un poquito que dan miedo…

La Catedral Santa María del Mar.

Lindo edificio!

Y anduvimos en subte y tram. Miren qué lindo y qué moderno:

Acá con Sergio. Atrás se ve el conductor.

Ale mostrando cómo se valida el ticket. Se mete por esa ranura y sale despedido con la fecha puesta del día que lo validás.

Y si no quieres viajar así, tienes el bicing, el medio por el cual se pueden alquilar bicis por media hora. Tenés que tener una tarjeta que se carga con dinero, eso te posibilita sacar una bici y dirigirte donde quieras dentro de los treinta minutos y después la dejás en otro lugar donde hayan más de estas bicis.

Las bicis del bicing.