Marcelo y yo

Año 2004, un día en Tandil.

Somos un dúo dinámico cada vez que nos encontramos. Parecemos Marley y Florencia Peña, diciendo pavadas y riéndonos cada dos segundos con la boca abierta. Adoro a mi primo Marcelo.

Nacimos el mismo día, somos primos-hermanos-mellizos. Él en Olavarría y yo en Quilmes. Mi mamá todavía conserva la carta que le envió mi tía diciéndole que había nacido “Marcelito” el 27 de diciembre. Ja! Y mi mamá también había parido ese día! (Una carta, se dan cuenta? En qué época pareciera que nacimos?!!?!)

Cuando éramos chicos y algo adolescentes, nos odiábamos. Nos peleábamos siempre. Yo iba para Olavarría para mis vacaciones y todos los días discutíamos por algo o él me peleaba o yo lo miraba mal.

Recién a los 22 años (lo recuerdo muy bien) empezamos a llevarnos tan genial como ahora. No veía la hora de irme de vacaciones a Olavarría y de ir a pasear y a bailar con él! Sí, a bailar! Yo sabía que con él me iba a divertir como con nadie! Después volvíamos como a las 6 o 7 de la mañana, comprábamos facturas en el camino y nos quedábamos tomando mate y charlando hasta que nos daba sueño o se levantaba mi tía, señal de que era la hora de dormir para nosotros!!!!

Mis vacaciones eran siempre divertidas y él siempre supo ser mi compinche.

Se nota que extraño a mi primo querido, no?