De Mujer a Mujer


Se ha escrito mucho sobre el tema pero yo no lo hice nunca: amistad entre mujeres.

A mí siempre me fue más fácil hacerme amiga de varones, tal vez porque me sentía más cómoda discutiendo cosas con ellos que con ellas. Tan acostumbrada toda la vida estuve (y estoy) a discutir y plantear cosas con mi padre, que para mí era (y es) lo más normal y cómodo hablar mano a mano con cualquier muchacho.

Pero durante la secundaria, colegio de chicas mediante, tuve amigas y/o compañeras con quienes compartía salidas a bailar o me quedaba a dormir en sus casas y escribíamos, nos intercambiábamos libros, etc. (Qué nerdas!)

Durante los 20, facultad, trabajo y novios mediante, ya me era más difícil sostener una amistad femenina.

Y un día, en la universidad (mi licenciatura, snif! cuándo la retomaré!?!?) no sé qué estuvimos conversando con unas chicas, que un comentario de Dorita me llenó de ternura. Y me hizo pensar que la verdadera amistad entre mujeres se basa en la ternura, sobre todo. En algo que yo nunca había explorado.

Entonces ahora me permito ser más abierta con las chicas, tengo para practicar, somos varias aquí. Y me siento muy cómoda y si bien a veces nuestras vidas son muy distintas y, por ende, los temas de conversación se centran por el momento en niños y embarazos, trato de disfrutarlo.

Todo ésto por qué? Porque a mí Sex and the City (la serie) siempre me pareció una pel*tudez atómica. Bah, todavía sostengo esa opinión pero, sin embargo, la película me resultó bárbara, entretenida, divertida y tierna! Sentí que reflejaba muy bien ese costado de la amistad entre mujeres y de la lealtad incondicional que somos capaces de tener.

Me dio más empuje y confianza. Y para seguir practicando, el jueves nos vamos todas a tomar un té bien inglés para festejar el cumple de Vale.

Nos vemos, chicas.