Un cumple, una tarta

Tarta para Alita

El sábado pasado fue el festejo del cumple de Alita y fuimos cordialmente invitados. Allí estuvimos a partir de las 2 de la tarde donde comimos una picada de nachos con diferentes dips y continuamos con unas empanadas hechas por la cumpleañera y su amiga que estaban espectaculares! Riquísimas!

Yo quise llevarle de regalo una tarta de frutas, sabiendo que Alita está cuidando la silueta. Éramos muchos y entonces tuve que hacer la receta por tres.

Es una tarta de masa dulce, la base bien crocante y luego se unta con crema pastelera (que también hice) y arriba le puse frutillas, kiwis y frambuesas.

Les paso la receta de la masa?

Las proporciones son para una tarta de unos 20 cm de diámetro aproximadamente.

Ingredientes:

Harina común 150g
Manteca 60g
Azúcar impalpable 50g
Huevos 30g (un huevo chico)
Sal 1g
Esencia de vainilla 1ml

Procedimiento:

– Tamizar la harina y la sal.

– Batir la manteca con el azúcar. Si se olvidaron de sacar la manteca de la heladera un tiempo antes para ablandarla, córtenla en pedacitos, le agregan el azúcar y meten mano! (Sáquense los anillos primero!) El calor de la mano hará que la manteca se ablande enseguida y se haga una crema divina, bien homogénea.

– Agregar el huevo y la escencia y mezclar bien, hasta obtener una crema un poco más chirla.

– Agregar la harina tamizada con la sal.

– Mezclar bien hasta obtener una masa lisa. No mezclar de más.

– Poner la masa en un recipiente, taparlo y dejarlo en la heladera más de 30 minutos.

Mientras pueden hacer la crema pastelera.

– Cuando pasen los treinta minutos y/o hayan lavado todo lo que ensuciaron antes, poner un poquito de harina y amasar con cuidado la masa. Un método eficiente para amasar y que no se pegue es: poner la masa, amasar con el palote una vez, girar alrededor de 90° la masa, amasar, girar otra vez, amasar, etc., así también le vamos dando una forma más o menos redonda. Ir espolvoreando con harina debajo de la masa cuantas veces sea necesario.

– Cuando esté del grosor ideal (no muy fina, no muy gruesa) enrollan con cuidado la masa sobre el palote, y así toda enrollada la van deslizando de a poco sobre el molde.

– Como esta es una masa que se encogerá un poco cuando se cocine, tienen que cubrir un poquito más allá del borde. O sea, no corten la masa justo a la misma altura del borde, doblen la masa por encima del borde del molde.

– A la heladera otra vez, unos 20 o 30 minutos más. Mientras, vayan prendiendo el horno a 180°.

– Antes de meter al horno, cubran la tarta con papel manteca o de aluminio y muchos porotos por encima para que la masa no se levante. (No usen los porotos que tienen reservados para el truco!)

– Al cabo de 20 o 25 minutos fíjense cómo está la tarta, si ya está cocinada. Si no saben, se pueden guiar por el aroma rico o si los bordes están muuuuuy dorados.

Terminación:

– Dejan enfriar, untan con crema pastelera y decoran con frutas. (A mí, que tengo cero imaginación para decorar, me salió eso que ven arriba, pero confío en que ustedes sabrán combinar todo lindo).

– Una estrategia diviiiiina para presentar una tarta de frutas como debe ser, es que las frutas y los bordes de la masa estén súper brillantes.

– Esto se logra poniendo en una cacerolita una cucharada de mermelada de damascos y una cucharadita de agua. Y que hierva. Vayan revolviendo de vez en cuando.

– Cuando ya haya hervido y esté bastante líquido, lo cuelan y cuando la mermelada esté tibia, la pasan con pincel sobre la masa y la fruta. No saben qué lindo queda!

La razón de elegir la mermelada de damascos es porque tiene un sabor “neutro”, no interfiere con el sabor de las frutas. Aunque si la tarta es sólo de frutos rojos, entonces sería bueno que se utilizara mermelada de frutillas.

Dig in! Ale mira interesado (no sé para qué, si no le gustan los postres!) y Caro mira muy seria…