3 días en Praga

Vista de las torres de Nuestra Señora de Tyn.

– Quisieran servirse algo más?
– Yo quisiera un té.
– Oh, lo siento, pero la máquina de calentar agua no funciona, si nos demorábamos en repararla hubieran tenido que cancelar el vuelo así que decidimos despegar.
– Bueno, no importa…

– Les puedo ofrecer champagne… Si quieren, les puedo dar la botella para llevarse…

– No, gracias, no tomamos champagne.

– Oh, yo tampoco, sólo me baño en él!

Maravilloso el viaje en avión a Praga!

Pasamos tres días en esta ciudad hermosa por donde se la mire, sobre todo admiramos la arquitectura de los edificios de diferentes estilos y los puentes y calles empedrados.

Primer día en Praga

Plaza de la Ciudad Antigua.

Llegamos el viernes a la noche y el sábado, después de desayunar, comenzamos nuestro tour a pie por el centro. Fuimos a la Plaza de la Ciudad Antigua, vimos y escuchamos el reloj astronómico y, a pesar de la lluvia interminable e ininterrumpida, caminamos por el puente Carlos V y dentro de todo la pasamos bien. (No pregunten más! Hay días en que los matrimonios preferimos el silencio absoluto antes que ladrarnos!)

El reloj astronómico.

Entrada al puente Carlos V.

Antes de viajar tenía mis reservas con respecto a Praga: me la imaginaba una ciudad lúgubre, gris, una típica ciudad soviética. Pues no, es tranquila, segura y, sobre todo, colorida: dominan los colores pasteles y los edificios decorados con estatuas, muchas iglesias y lo que más me gustó: muchos tranvías.


Segundo día en Praga

– Qué saben de Praga, del Comunismo en Praga?
– No mucho, por eso tomamos este tour.

– Ah qué bien! Así que no saben nada sobre la historia de Praga?

– No…
– Bueno! Ahora van a aprender! De dónde son?

– De Argentina.

-Ah! Argentina! La capital es San Pablo, no?

– No!

El segundo día estuvo mejor en todo sentido, y ya no llovía, así que decidimos contratar un tour a pie, el tema: Praga bajo el Comunismo. Josef era nuestro guía personalizado, ya que sólo Ale y yo contratamos el tour!

Josef resultó simpático y un ejemplo de historia viva ya que él vivió bajo el régimen soviético y te dejaba bien claro que lo aborrecía hasta los huesos. Nos mostró unos cuantos edificios utilizados por el régimen aunque nos aclaró que Praga no estuvo tan influida porque, dentro de todo, se podía salir del país libremente aunque sí sufrieron el racionamiento.

Nos contó sobre la Revolución de Terciopelo también.

Conmemorando la Revolución de Terciopelo.

Josef se iba por las ramas y el tour, originalmente de una hora y media, se extendió hasta casi dos horas. Lo saludamos con un apretón de manos y nos fuimos a comer a un restaurant de típica comida checa.

Che! Yo hago guisos más ricos. Qué goulash ni goulash!

Sí me tenté con un trdlo, una especie de cañoncito sin dulce de leche ni ningún relleno sólo cubierto con azúcar. Se amasa y se hornea y en minutos está listo!

La gorda no se pudo resistir… (Estaba muy caliente, recién horneado!)

Al caer la tarde tomamos otro tour a pie. Esta vez, Fantasmas de Praga!

El guía un chico divino, muy parecido a Axel Rose de joven pero con cara de bueno, vestía una capa negra y nos hablaba muy misteriosamente, tuvimos que agudizar nuestros oídos, tenía un acento muy fuerte y entre el misterio de su relato y las pausas que hacía, no nos dábamos cuenta si debíamos responderle algo o no…

Quienes me conocen bien saben que no canto lírica pero soy capaz de despacharme con mis buenos agudos. Muy bien, Praga tuvo el placer de escucharme cuando en el medio de una callecita apareció alguien vestido de fantasma y con una máscara de un bicho! Era parte del tour! Desde ese momento, no tuve más frío! Qué susto!

Golem! No conocía esta leyenda. Y ustedes?

Ambos tours fueron muy interesantes ya que nos llevaron por callejuelas que de otra forma, no creo que hubiésemos accedido.

Kafka y Praga

Quisiera desde el fondo de mi alma poder escribirles acerca de Kafka y Praga. Pero debo confesar que todavía no leí nada de este afamado escritor. Así que no me puedo hacer ni la culta ni la bohemia. Lo mío es la literatura inglesa aunque les prometo que antes de jubilarme voy a leer algo de Franz. Por ahora, a quienes sí lo hayan leído, los deleito con las siguientes fotos:

Estatua en el barrio judío.

Kafka y Borges en Buenos Aires.

Tercer día en Praga

Visitamos el barrio judío y, una lástima, nos olvidamos que se festejaba el Pésaj así que estaba todo cerrado. Hicimos algo de shopping y almorzamos en un shopping donde nos sentimos como en Londres: había muchos negocios de este país!

Sinagoga con decoración morisca.

A la tarde regresamos, tomamos el avión y llegamos a casa. Yo quiero volver!

Yapa: Humor Checo

Baño de hombres en un shopping.

Y éso!?!?!?

El Rey Wenceslaus, menos mal que es un santo!

Perritos y calles limpias. Uno saca una bolsita de papel que contiene un cartoncito que se puede usar como palita.