Jorge Guinzburg

Mi ídolo.

Estoy triste. No puedo creer que Jorge Guinzburg haya muerto. Él era uno de los pocos representantes de un humor ácido e inteligente.

Hace muchos años, cansada de que mis alumnos me preguntaran «Seño, de qué cuadro sos?» y de contestarles «De ninguno», un buen día, por él, me hice de Vélez.

Lamento que alguien tan talentoso se fuera y de esa forma.

Sinceramente.