Madrid, España

Ay te dejo Madrid
Madrid
A tu boca de anís

Espero estar un poco más inspirada que Shakira para poder describir la hermosa ciudad de Madrid.

Madrid es 10 veces más linda que Buenos Aires porque tiene 10 veces más edificios tan bellos como los de Buenos Aires, no me mal interpreten. Lo que quiero decir es que Madrid es tan bella como Buenos Aires, creo que podría definirla como la hermana mayor y más pulcra.

Volví enamorada de esta ciudad maravillosa, limpia, ordenada, cosmopolita, vibrante, que si no fuera por los modales de los madrileños, viviría allí. (Ok, no se puede generalizar, pero un poco de “gracias” o “permiso” o una sonrisa no estarían de más – sobre todo cuando atendés al público, joder!)

El sábado

Llegamos a Madrid el sábado a la mañana y desde el aeropuerto de Barajas tomamos el subte.

El aeropuerto es enoooooorme, limpísimo y muy moderno. Tomamos el subte que es divino, limpísimo, moderno y puntual.


Compramos el boleto que era un pase por tres días y lo gracioso fue que había que escribir nuestro número de DNI sobre él!

Cuando bajamos en la estación que está sobre la Gran Vía fue como haber llegado a la Calle Corrientes en Buenos Aires. Caminamos unos metros hacia el hotel, dejamos los bolsos y esperamos a Gerardo que venía a nuestro encuentro.

El hotel era temático, muy original por cierto: el tema era el burdel.

Detrás del escritorio del check-in había fotos de (como diría mi padre) bataclanas de los años 20, más o menos.


Las escaleras y los pisos eran de mármol y las puertas de los ascensores, de vidrio. La decoración de las habitaciones tenían muebles blancos con fundas negras, lámparas plateadas, piso de cerámica negro. Ok, suena horrible, pero no lo era!


Por fin nos encontramos con Gerar! Con él recorrimos la ciudad, almorzamos en un restaurante pequeño, lleno de humo de cigarrillo pero la comida exquisita!

Tota y Porota en Madrid.

Caminamos por aquí y por allá, hablamos de todo, nos reímos mucho y terminamos nuestro día en una heladería argentina. Luego Gerardo se fue a su casa, Ale se recostó porque le dolía la rodilla y yo me fui a algunos negocios a ver ropa y, como siempre me pasa, vi tanto, me probé de todo y al final no compré nada!

El domingo

Fuimos por la mañana a un mercado llamado El Rastro, muy parecido a las ferias de conurbano y cuando ya se hizo la tarde, después de almorzar (o sea, tipo 3 de la tarde) fuimos al Museo Reina Sofía a ver, entre otras cosas, el Guernica de Picasso. También vimos otras obras de Picasso y Dalí pero el Guernica fue brutal!

De allí al Museo del Prado… Yo he visitado muchos museos pero ninguno me impactó tanto como el del Prado, debe ser, supongo, que como a mí siempre me gustaron las pinturas renacentistas es que sentía que me sentía parte de dicho museo.

Fue increíble y sólo tuvimos tiempo para ver Las Meninas, La Maja Vestida y La Maja Desnuda.

Me juré volver a este museo maravilloso.

El lunes

Fuimos a desayunar a una pastelería muy famosa llamada Torreblanca porque me la había recomendado una madrileña que trabajaba conmigo en la bombonería.

Luego, a hacer algo de shopping y siempre termino comprándome lo mismo: libros y souvenirs!

Perlitas

– Fuimos a El Museo del Jamón todas las veces que pudimos: a cenar, a merendar, cuando nos cruzábamos con uno y nos convencíamos de que teníamos hambre, pues entrábamos. Creo que ya desarrollé anticuerpos, por unos meses no voy a comer más jamón crudo!

Merendando en El Museo del Jamón, antes de ir a El Prado.

No se me nota cansada, no? Después de El Prado, volvimos a El Museo a cenar!

– Los españoles en general tienen la costumbre de comer al pasar y parados! Se acostumbra a comer en la barra y, por consiguiente, el piso siempre está lleno de servilletas, escarbandientes, colillas de cigarrillo… un asco, bah. Y toda la gente atiborrada comiendo, tomando, charlando y fumando!!!! Socorro!

– Como mencioné más arriba, los modales dejan mucho que desear. Yo vi un restaurantito que me pareció curioso, abrí la puerta y miré cómo era por dentro y el divino del mozo que estaba cerca me espetó: ” A ver si cierras la puerta que entra corriente de aire!”. La cerré y me fui! Qué carácter!

– Ay, las vendedoras de El Corte Inglés son todas iguales donde vayas! Tanto en Vigo o Barcelona o Valencia, siempre están cuchicheando entre ellas, todo el tiempo! Si ves alguna caja vacía, andá a otra y seguro vas a encontrar dos o tres dándole a la charla!

Y también…

La catedral donde se casaron Don Felipe y Doña Letizia.

El Palacio Real.

Ale subió un álbum muy interesante porque a medida que uno ve la foto, al costado aparece marcado en un mapa dónde se encuentra lo que se ve. Y además tiene explicaciones y ustedes pueden dejar un comentario… No! Mejor déjenmelo acá!