Mis niños

No tengo hijos pero eso no me impide tener la dicha de disfrutar de los hijos de los demás, los amo y adoro como si los hubiera tenido yo, y me conmueven y alegran con sus acciones, sus dichos y su alegría.

Mi homenaje para ellos en este día, con todo el amor del mundo que les pudiera dar alguien que los ama.

Veamos, del lado Seminara tenemos…

Mi primer sobrino nieto, Gabriel, hermoso hijo de mi hermoso sobrino Fernando, amoroso aunque conserva cierta amable distancia; soy la orgullosa tía abuela de un niño que a los 4 años leía de corrido cualquier clase de texto; es un alma tan sensible y dulce como sólo él, siendo hijo de mi sobrino y nieto de mi hermana, puede ser.

Esta es la ÚNICA foto que tengo de mi sobrina nieta Camila, hija de mi sobrino Mariano, una beba que ya tiene un año, nariz respingadita y fama de angelito, ya que según me cuentan, siempre va aúpa de quien le ofrezca unos brazos, y ella va sonriendo y sin dramas.

Mi adorado dúo dinámico, los hijos de mi prima Paula. Augusto, el mayor, es el nene más feliz que yo haya conocido, le encanta jugar, es muy amigable, es sociable y alegre, no come verduras pero se lo perdono por lo mucho que lo quiero.

Máximo es un corazoncito valiente, no le tiene miedo a nada, se manda, se ofuzca fácilmente si ve comida y no le dan, le gustan los chistes y está aprendiendo a defenderse.

Qué grandes que están mis amorosos, y qué vieja debo estar yo! Virginia es toda una mujercita, Caro también, están hermosas y cada tanto chateamos. Son amorosas como la madre, Ileana, que se debe sentir más vieja que yo cuando ve los hijos grandes que tiene! Lucas es un tierno y un amor mimoso como su padrino Mario, donde esté, si te ve, viene corriendo a abrazarte!

Valentino, hijo de su madre Cecilia, locuaz de un rico vocabulario desde el año y 10 meses como su madre, de aguda inteligencia como su madre, travieso y curioso como su tío Mario. Un gordo que anda serio por la vida y que no tiene ningún empacho en decirte lo que piensa, como su madre.

Serena es una nena que siempre se caracterizó por ser muy pero muy mimosa. Ella nunca tuvo problemas con darle los brazos a nadie. Siempre fue un tranquila y cuando empezó a hablar, qué hermosa! Tan elocuente y tan precisa! Y eso sí, también es muy viva.

Su hermanito, Leonel, no había nacido cuando estuvimos la otra vez pero me comentan que es muy simpático y tranquilo también. Los dos son hijos de Adri.

Alan, amoroso mimoso, creo que esta fue la última foto que te sacaste como siempre estabas conmigo cada vez que iba a visitarte a Olavarría: aúpa y rodeándome con tus brazos. Ahora estás enorme y te sentás al lado mío, pero eso sí, siempre abrazándome. Dulce precioso de unos ojos hermosos y sinceros.

Del lado Schverdfinger tenemos…

Estos son los niños de Isa y Sandra. Demián, el mayor, es el nene “sol”. Lo conocí a las horas de nacer, recién comenzaba a salir yo con Ale. Al mes lo vuelvo a ver disfrazado de angelito en una fiesta de disfraces. Ustedes piensan que lloraba o protestaba? No! Un amor! Siempre tan simpático y contento descubrí que también es un “mini Mr Hyde”! Tiene su carácter también, pero sólo en su hogar. Buenísimo porque a los padres los hace quedar re-bien!

Cuando nos fuimos, Tatiana era un bebote y el año pasado cuando volvimos quedé fascinada con esta nena viva como pocas, te hace creer que te desconfía para que no la hinches pero en cuanto le aclaré que yo quería jugar con ella porque la quiero y ella entonces también me tiene que querer (o sea, le fui de frente), la muchacha tiró los prejuicios al diablo y nos pusimos a jugar!!!

Estos son Iara y Agustín, hijos de Andrea y Tucho. A Iara la conocimos el año pasado, me cayó muy bien esta nena independiente, ágil y con buen humor. Fue un encanto jugar con ella. A Agustín no lo conocemos pero preparate, muchachito, que los tíos están listos para llenarte de besos!