Barcelona

El viernes pasado fuimos a pasar un fin de semana en Catalunya. No de snobs sino por dos razones: Alejandro se enteró de que su amiga Carina Alfie tocaba en Barcelona y quería ir a verla y yo porque a 90 km, en Lloret de Mar, vive mi primo Sergio que hace mucho que no veo y al cual extraño.

Como sólo disponíamos de dos días, no me quise matar paseando ya que la prioridad era pasarla bien y tranquila y que esperemos que en algún otro momento volvamos con más tiempo, para conocer mejor la ciudad.
La llegada
Sergio y Horacio (a quien conocí cuando estuvieron en Londres) nos estaban esperando en el aeropuerto. Después de un largo abrazo con mi primo, me recibió Horacio con otro y con un ramo de flores! Me sentí una celebrity!
Luego nos llevaron en auto hasta Lloret de Mar, a media hora del aeropuerto. Cenamos y fuimos al depto de Sergio mientras que Horacio se fue al suyo.
Sergio vive en SU depto, muy lindo, muy cómodo y lo vi muy contento con su lugar.
Al otro día fuimos a Barcelona.
Barcelona
Nos pasó a buscar Horacio, y por la autopista, llegamos a Barcelona. Yo lo único que tenía en claro que quería ver era algo de Gaudí y que fluya lo demás.
Entonces fuimos a ver la catedral Sagrada Familia, la cual me dio la impresión de que se estuviera derritiendo. Todavía está en construcción, no se terminó y eso que Gaudí la empezó hace… qué se yo cuánto, pero Gaudí hace rato que está muerto!
La Sagrada Familia
Es ENORME, alta, y digamos que no me voló la cabeza pero estuvo bien. No fuimos adentro, había mucha gente por todos lados y queríamos aprovechar que el día estaba lindo y pasear por la ciudad en vez de estar mucho tiempo en una iglesia.
Detalle
Por suerte contábamos con Sergio y Horacio que conocen muy bien la ciudad. Y además, Horacio alguna vez se desempeñó como guía turístico, así que luego de ver la Sagrada Familia, fuimos a pasear por La Rambla. Me la imaginaba como la de Mar del Plata, pero no, en realidad es un boulevard muy bonito y ostenta, creo yo, la “colección” de estatuas vivientes más original!
No se puede creer la creatividad que tienen, casi están una tras de otra y ahora me arrepiento de no haberles sacado más fotos. Hay que agudizar el ingenio con tanta competencia, así que hay muchos que montan como un pequeño espectáculo: había un tacho de basura gigante y si uno ponía una moneda, se abría la puerta y salía una especie de monstruito, todo negro, con harapos, a correr gente.
Cómo puede ser que hayas elegido esa estatua, Ale!
Después visitamos el Mercat, o mercado de abastos y de allí a tapear!

Frutas en el mercat. Miren por favor el tamaño de esos higos!

La comida

Mi blog no es blog si no escribo sobre comida. En un momento Sergio me dijo “Ay, pero la verdad, yo no te conocía así! Estás hablando o pensando en comida a cada rato!!!” “Sergio querido,” le contesté ” yo vivo en Londres, no accedo a esta calidad todo el tiempo!”.
Nunca había comido tapas y Horacio nos llevó a lo que él considera el mejor lugar en Barcelona, porque se come como es típico: Uno se acerca a una barra donde hay muchas tapas sobre platos, te dan uno vacío mientras pedís qué tomás, y luego tú te sirves la tapa que te apetece y dejas los palillos sobre el plato. Luego cuando te marchas, pues el mozo cuenta cuántos palillos has dejao y te cobra ese dinero! Joder, así de simple!

De tapas con Horacio.
Es costumbre que la gente coma un par de tapas al mediodía antes de almorzar (tipo 2 o 3 de la tarde) como para engañar el estómago, pero Ale y yo principalmente, le mentimos muy bien porque probamos un montón. Y todo estaba riquísimo!

De ahí seguimos paseando, fuimos al barrio Gótico, visitamos la plaza donde está el ayuntamiento y la casa de gobierno, luego a la plaza Reial, muy, muy linda por cierto y luego a almorzar!

En el Barrio Gótico con mi querido Sergio.

Bueno, suena como que pasó sólo media hora, pero no, almorzamos cerca de las 4 de la tarde! Fuimos a un monono restaurant y saben qué probé esta vez? Buey! Delicioso! Y de postre un carpaccio de ananá con caramelo y crema que ni les cuento!
Después de almorzar

Horacio fue a comprar algo y Sergio, Ale y yo fuimos al museo del chocolate. Estuvo bueno, muy didáctico y tenía muchas esculturas hechas con chocolate. A mí lo que más me gustó fue ver las máquinas antiguas usadas para el procesamiento del chocolate. Lástima que toda explicación estaba en catalá. Grrrrrrrrrrrrr.

El Arc de Trionf, camino al Museo del Chocolate.

Pluma Gay
Ale se tenía que encontrar con un amigo para ir juntos al recital y al ratito de encontrarlo nos dimos cuenta de que algo estaba sucediendo y vimos qué era: La Marcha del Orgullo Gay!

Así que allí fuimos, había mucha gente, los que desfilaban muy producidos y después de la bandera gay se divisaron banderas de Argentina (mayormente travestis), Brasil, Venezuela, Colombia.

Ale y su amigo y la bandera de Argentina detrás.

Bailaban música disco o murga, la verdad, muy entretenido.
Y para terminar…
Ya el día se había hecho largo. Ale partió con su amigo a buscar a Carina y Sergio, Horacio y yo nos volvimos a Lloret de Mar en tren.

Qué hermoso viaje! Además de venir charlando hasta por los codos con Horacio (Sergio estaba muy cansado, al otro día tenía que trabajar y prefirió sentarse y descansar), la vista que se tenía desde la ventana era preciosa: el tren corre paralelo al mar. En muchas paradas las puertas se abren literalmente al mar, hay una veredita angosta, y luego arena y mar. Fue muy placentero el viaje de vuelta a pesar del cansancio.