Último día en Roma



La Capilla

El último día en Roma hizo calor y, a pesar de eso, caminamos bastante.

Primero fuimos al Forum donde hay ruinas de diferentes templos, el antiguo senado, arcos, columnas, un poquito de todo pero uno no puede dejar de maravillarse ante estos mudos testigos de tanta historia.

Estando en un lugar así trato de imaginarme cómo habrá sido todo alrededor cuando esos edificios estaban completos, la gente y las calles.

Ale decía que tendría que existir algo así como una proyección, que se prenda y se apague sobre las ruinas, mostrando como habían sido los edificios originalmente. Supongo que alguna vez sucederá.

Luego fuimos a la Capilla Sixtina. Fuimos alrededor de las 3 de la tarde, cuando ya hay muy poca gente. Antes de entrar, hay muchos pequeños museos donde se conservan estatuas y demás de, por ejemplo, Egipto y también hay muchas salas pintadas al fresco (se dirá así?).

Sonaré reiterativa pero es difícil explicar con palabras estas obras maestras. Aunque todo me dejaba con la boca abierta, la razón principal de estar ahí fue ir a la Capilla Sixtina misma.

Cuando llegamos, como se imaginarán, estaba atestado de gente. Nos quedamos mucho tiempo admirando algo que había visto siempre en documentales, en libros… Y estar ahí, viéndolo, admirándolo, fue más que emocionante.

Pero el mambo cada tanto se cortaba con los agentes de seguridad: No se podía sacar fotos o filmar. OK. No se podía hablar. OK. La gente igual sacaba fotos, filmaba y hablaba. Y ya estaban ellos “SSSSSHHHHH!” “No photos, no photos”, casi a grito pelado.

No podrían haber previsto esto en vez de estar haciendo ellos semejante escándalo? Cuando estábamos en la basílica de San Pedro, mirando las tumbas de los papas, continuamente había una grabación en todos los idiomas donde se decía que ese lugar era sagrado, de reflexión, que había que hacer silencio, etc., y la gente cumplía, fue tranquilo.

En la Capilla Sextina esa grabación no existía lo cual era bastante molesto tener a los guardias haciendo escándalo.

Creo que la mejor forma de admirar la capilla es que tiren unas cuantas colchonetas en el piso!!! Qué tortícolis tuve al otro día!!!

De ahí fuimos a Piazza Espagna, vieron esa plaza famosa que muestran cada tanto donde se hace el desfile? Ese que las modelos bajan por escaleras? Bueno, ahí fuimos pero nosotros las subimos. La zona que se encuentra allí es preciosa.

Caminamos mucho y llegamos a un barrio con un parque enorme como los bosques de Palermo llamado Via Borghese. Mucha gente trotando por allí, la verdad, una lástima que lo hayamos descubierto el último día.

Leonardo

Luego encontramos de casualidad una muestra sobre el genio de Leonardo. Entramos y fue bárbaro! Estaban casi todas las máquinas diseñadas por Leonardo recreadas en madera a tamaño real.

Recuerdan esos diseños de máquinas para volar, la bicicleta, etc.? Todo eso recreado allí. Me gustó muchísimo!

Culminamos el día con pizza, todavía no había comido pizza en Italia!

Eran las 8 de la noche y no había nadie!!!! Todos cenan muy tarde!

Viveza India

Por un error de cálculo (y porque el colectivo no llegaba más!) perdimos el micro que nos llevaba directamente al hotel. Entonces tomamos subte y colectivo para llegar a la estación donde tomaríamos otro colectivo que nos dejaría a un par de cuadras del hotel.

Esperamos y esperamos, ya eran las 12 de la noche y nos queríamos irrrrr!!! Vimos un taxi y nos mandamos. No bien entramos se nos acercó una pareja (supongo yo, eran hindúes por cómo pronunciaba el inglés) y la chica nos preguntó si nos dirigíamos al hotel y nos nombraron al que íbamos. Le dijimos que si y nos preguntaron si podían ir con nosotros. “Si, por supuesto”, le dije.

Yo pensaba qué mejor que compartir el taxi para compartir gastos. Y se lo dije. “Ay, no” me dijo la chica “nosotros les preguntamos si nos llevaban” “Si”, le repliqué “pero para compartir la tarifa” “No, no. No tenemos dinero. Hoy fue nuestro último día y nos gastamos todos los euros”. Ahí, en vez de cachetearla (porque me quedé sin palabras por la sorpresa) me puse a hablar con Ale en castellano y a no disimular mi enojo para nada. Y en inglés le dije “Tendrías que haber avisado que no tenías plata” “Yo te pregunté si nos llevabas!”.

A partir de ahí no le hablé por todo el viaje. Cuando llegamos, pagamos y al bajar la chica dijo “Ay, me siento muy mal, esperen que busque si tengo algo para darles” “Todo lo que tengas” le dije firmemente.

Encontró 3 euros (el viaje salió 15) nos lo dio y creo que ni les dije chau.

Hay veces que no me dan ganas de ser una nena buena.