Chocopassion

Un día decidí que quería hacer “algo más”. Estaba un poco harta de hacer siempre lo mismo y, sobre todo, no le encontraba sentido a enseñar inglés justo acá, en Inglaterra. Al mismo tiempo extrañaba hacer algo creativo y lo único creativo que disfruto y en lo que más o menos me defiendo, es en hacer bombones.

Hacía bastante que había empezado a comprarme libros sobre el tema; había concurrido a una sesión de cata de chocolates y en internet no dejaba de buscar y leer sitios sobre chocolate. Hasta me puse en contacto con la autora de un libro que yo considero “una biblia”. Y hasta la conocí personalmente, de casualidad, en una bombonería donde ella misma me recomendó que dejara mi cv. Y qué más escalofríos puede dar semejante casualidad que el yo tener su libro conmigo, lleno de señaladores y que ella tan gentilmente me firmó?

Me dije que los dioses estaban de mi lado, que se alinearon los planetas y decidí ponerme en campaña. Dejé un mensaje en un foro diciendo que me ofrecía como aprendiz y enseguida recibí un email de Keith, un chocolatier que me pidió que lo contactara y me concedió una entrevista.

La entrevista fue en Notting Hill, donde está el negocio. Me preguntó por qué quería aprender, también de dónde era y me dijo, “OK, qué te parece empezar la semana que viene?”. Me pidió que me comprara una chaqueta blanca y un delantal. Y la semana siguiente, a la tarde, ya que yo trabajaba a la mañana, me presenté en Melt.

Yo creía que las primeras semanas iba a tener que limpiar y lavar, o sea, empezar “de bien abajo”, pero no, no bien entré, me dio directivas para que hiciera un caramelo y me fue guiando y guiando y preparé un relleno de chocolate. Mientras, Keith me iba explicando cosas y enseñando de todo!

Y así fue y es cada vez que voy. Keith enseña, demuestra y es una persona muy generosa. Lo primero que me dijo fue “Aquí no hay secretos, Alicia; cualquier receta que te guste, la podés copiar”. Aparte, es “re-grosso”; enseñó y trabajó por años en Suiza y obtuvo premios internacionales.

Con Keith y Darren está atrás haciendo monerías.

Cuando terminé mi primera semana, me regaló una cajita de bombones (trabajo “ad honorem”… pero no me importa!) y me preguntó si quería seguir viniendo. Qué le pude contestar? Por supuesto que le dije que si!

Y así ha sido siempre, desde diciembre que voy todas las semanas; si por algún motivo no puedo ir, extraño horrores no estar ahí, donde siento que hago algo realmente productivo y creativo.

Estoy muy feliz de poder hacer esto.

Y no estoy sola. Hay dos chocolateros más, Darren y Michael. Michael es de Polonia. También a veces viene Jin, de Corea y nos divertimos todos un montón. Darren y Michael todo el tiempo están de buen humor, hacen chistes, se cargan, se molestan, pero todo con buena onda. Yo les digo que son “Itchy and Scratchy”, el gato y el ratón de Los Simpson!

Mike y Darren.

También está Deola, que atiende el negocio, junto con Valerie de Venezuela y Mariko de Singapur y Miguel de Filipinas, que viene a limpiar y lavar.

Aquí con Deola y Mariko.

Con Darren y Miguel.