Gracias Totales

Nothing comes from nothing
Nothing ever could
So somewhere in my youth or childhood
I must have done something good
(Something Good – The Sound of Music)

Se acercan las fiestas y por aquí casi por cada cosa que comprás, te dicen que donan algo para caridad, hay niños cantando villancicos y otros pasando juntando dinero para instituciones, etc.

Tal vez tenga que ver con un mea culpa que muchos hacen a esta altura del año o quizás con eso de sentirse culpable por comprar y gastar de más, entonces hay que colaborar con los que no tienen… De cualquier forma que sea, está bien.

En otro orden, yo quisiera ser invadida por este espíritu navideño y en vez de estar pidiendo disculpas por lo que me toca, me gustaría este año dar las gracias:

– Gracias por el marido maravilloso que tengo con quien me divierto, me enojo y me vuelvo a reír.

– Gracias por el país divino donde me toca vivir en estos momentos. Me da gusto pagar los impuestos aquí.

– Gracias por la familia que tengo en Argentina, mis viejos, mis tíos interminables, mis primos que a la vez me dan más primitos, mis vecinos y sus hijos que no paran de darme vecinitos, mis sobrinos que, che, ya que son tantos, podrían darme más sobrinitos nietos.

– Gracias por mi gata, arisca y arrogante, orgullosa y quisquillosa, una negra que ya tiene 13 años, toda una adolescente. No te tengo miedo, no te hagás la mala con tu madre.

– Gracias por haber visto a todos los que vi la otra vez que fuimos.

– Gracias por el presente que me toca vivir.

– Gracias a vos por leerme.

Felices Fiestas.

Mi barrio

Esta vez quería mostrarles cómo es mi barrio y por supuesto que es más vívido cuando se lo filma, no?

Van a escuchar mi vocecita explicando, eso sí. El síndrome “maestra ciruela” es más fuerte.

Aquí les muestro el río desde el balcón.

En estos otros, la vista es desde el balcón trasero.

Se ven algunos edificios típicos de Londres.

La parada del colectivo y el pub:

Hoy, bien fresquito:

Hoy fui al supermercado y el día estaba tan lindo que se me ocurrió ir filmando mi camino.

Y mi carrito:

Acá hubo un error, se escucha hasta donde yo digo “George”. Lo que yo quise explicar fue que los buzones tienen las iniciales del rey de la época en que fueron ubicados. En este caso, se ve que este buzón fue puesto durante el gobierno de George VI, el padre de la reina actual. La R es por Rex, en latín, que significa rey.

Por suerte pasaban los colectivos! Uno de dos pisos y otro de uno. Mírenlos, son divinos! Y de paso les explico una forma de cruzar las calles!

Acá les muestro otro buzón, de la época de Lilibet. E (Elizabeth II) R (Regina) (“reina” en latín)

Ratas Voladoras:

El árbol de Navidad en el shopping y el supermercado:

La estación:

Madrid, España

Ay te dejo Madrid
Madrid
A tu boca de anís

Espero estar un poco más inspirada que Shakira para poder describir la hermosa ciudad de Madrid.

Madrid es 10 veces más linda que Buenos Aires porque tiene 10 veces más edificios tan bellos como los de Buenos Aires, no me mal interpreten. Lo que quiero decir es que Madrid es tan bella como Buenos Aires, creo que podría definirla como la hermana mayor y más pulcra.

Volví enamorada de esta ciudad maravillosa, limpia, ordenada, cosmopolita, vibrante, que si no fuera por los modales de los madrileños, viviría allí. (Ok, no se puede generalizar, pero un poco de “gracias” o “permiso” o una sonrisa no estarían de más – sobre todo cuando atendés al público, joder!)

El sábado

Llegamos a Madrid el sábado a la mañana y desde el aeropuerto de Barajas tomamos el subte.

El aeropuerto es enoooooorme, limpísimo y muy moderno. Tomamos el subte que es divino, limpísimo, moderno y puntual.


Compramos el boleto que era un pase por tres días y lo gracioso fue que había que escribir nuestro número de DNI sobre él!

Cuando bajamos en la estación que está sobre la Gran Vía fue como haber llegado a la Calle Corrientes en Buenos Aires. Caminamos unos metros hacia el hotel, dejamos los bolsos y esperamos a Gerardo que venía a nuestro encuentro.

El hotel era temático, muy original por cierto: el tema era el burdel.

Detrás del escritorio del check-in había fotos de (como diría mi padre) bataclanas de los años 20, más o menos.


Las escaleras y los pisos eran de mármol y las puertas de los ascensores, de vidrio. La decoración de las habitaciones tenían muebles blancos con fundas negras, lámparas plateadas, piso de cerámica negro. Ok, suena horrible, pero no lo era!


Por fin nos encontramos con Gerar! Con él recorrimos la ciudad, almorzamos en un restaurante pequeño, lleno de humo de cigarrillo pero la comida exquisita!

Tota y Porota en Madrid.

Caminamos por aquí y por allá, hablamos de todo, nos reímos mucho y terminamos nuestro día en una heladería argentina. Luego Gerardo se fue a su casa, Ale se recostó porque le dolía la rodilla y yo me fui a algunos negocios a ver ropa y, como siempre me pasa, vi tanto, me probé de todo y al final no compré nada!

El domingo

Fuimos por la mañana a un mercado llamado El Rastro, muy parecido a las ferias de conurbano y cuando ya se hizo la tarde, después de almorzar (o sea, tipo 3 de la tarde) fuimos al Museo Reina Sofía a ver, entre otras cosas, el Guernica de Picasso. También vimos otras obras de Picasso y Dalí pero el Guernica fue brutal!

De allí al Museo del Prado… Yo he visitado muchos museos pero ninguno me impactó tanto como el del Prado, debe ser, supongo, que como a mí siempre me gustaron las pinturas renacentistas es que sentía que me sentía parte de dicho museo.

Fue increíble y sólo tuvimos tiempo para ver Las Meninas, La Maja Vestida y La Maja Desnuda.

Me juré volver a este museo maravilloso.

El lunes

Fuimos a desayunar a una pastelería muy famosa llamada Torreblanca porque me la había recomendado una madrileña que trabajaba conmigo en la bombonería.

Luego, a hacer algo de shopping y siempre termino comprándome lo mismo: libros y souvenirs!

Perlitas

– Fuimos a El Museo del Jamón todas las veces que pudimos: a cenar, a merendar, cuando nos cruzábamos con uno y nos convencíamos de que teníamos hambre, pues entrábamos. Creo que ya desarrollé anticuerpos, por unos meses no voy a comer más jamón crudo!

Merendando en El Museo del Jamón, antes de ir a El Prado.

No se me nota cansada, no? Después de El Prado, volvimos a El Museo a cenar!

– Los españoles en general tienen la costumbre de comer al pasar y parados! Se acostumbra a comer en la barra y, por consiguiente, el piso siempre está lleno de servilletas, escarbandientes, colillas de cigarrillo… un asco, bah. Y toda la gente atiborrada comiendo, tomando, charlando y fumando!!!! Socorro!

– Como mencioné más arriba, los modales dejan mucho que desear. Yo vi un restaurantito que me pareció curioso, abrí la puerta y miré cómo era por dentro y el divino del mozo que estaba cerca me espetó: ” A ver si cierras la puerta que entra corriente de aire!”. La cerré y me fui! Qué carácter!

– Ay, las vendedoras de El Corte Inglés son todas iguales donde vayas! Tanto en Vigo o Barcelona o Valencia, siempre están cuchicheando entre ellas, todo el tiempo! Si ves alguna caja vacía, andá a otra y seguro vas a encontrar dos o tres dándole a la charla!

Y también…

La catedral donde se casaron Don Felipe y Doña Letizia.

El Palacio Real.

Ale subió un álbum muy interesante porque a medida que uno ve la foto, al costado aparece marcado en un mapa dónde se encuentra lo que se ve. Y además tiene explicaciones y ustedes pueden dejar un comentario… No! Mejor déjenmelo acá!

La Tota y La Porota

Conocí a Gerardo cuando ya era una mujer adulta, madura e intelectual de 14 años (así me sentía entonces!) y él era un niño de 11. Nos conocimos a través de su hermana Fabiola, compañera del colegio y supongo que habrá sido en el Instituto Argentino de Cultura Británica de Quilmes.

Siempre nos encontrábamos los cuatro (Fabiola, Gerardo, Sebastián – el otro hermano de Fabiola- Fabiola y yo) antes de entrar a clase y quién sabe las cosas que hablábamos entonces, pero Gerardo y Sebas no se iban nunca a clase sin que antes yo les pellizcara los cachetes a ambos. Pobres, eran unos santos, no querían pero me aguantaban igual!

Los años fueron pasando, Fabiola y yo seguíamos igual de maduras, intelectuales y superadas, pero sin embargo, cada vez que iba a lo de Fabi, que no era muy seguido, saludaba a su hermanitos. Obvio, para mí eran “re-chiquitos”!

Después del secundario no supe nada de ellos, a Fabi la vi cada vez menos hasta que un día pasó algo increíble:

Era el año 1997 y yo estaba en Philadelphia, EEUU. Estaba alojada en el hostel y había unos chicos argentinos y nos pusimos a jugar al pool y a charlar. Uno de ellos me preguntó dónde vivía y le dije “Quilmes”, “Ah, yo conozco un chico de Quilmes…” y enseguida (porque me imaginé la que se venía) aclaré: “Pero mirá que Quilmes no es un pueblo, eh? No es que vos tirás un apellido y ya lo conozco…” “Es un chico compañero de la facultad, se llama Gerardo Fontenla” “Ay, sí, LO CONOZCO!!!!”.

Me había preguntado por Gerardo, el hermano de Fabiola!!!

Harán unos 3 años Fabiola me encontró en el cyberespacio y fui a visitarla a su casa y conocí a su familia. Y seguimos chateando este año y me pasó el email de Gerar. Empezamos a encontrarnos en el chat, él desde Madrid y yo desde Londres y comenzamos a denominarnos “La Tota y La Porota” porque no paramos de chusmear!!!

Chusmeamos de todo y nos dimos cuenta de que somos i-gua-li-tos en cuanto a gustos y preferencias (de películas, de música, de comedias musicales, de lo que sea). Diría que Gerar es mi alma gemela!

Por ejemplo, nos dimos cuenta de que para la época de Navidad, ambos ponemos, a la tarde, CDs de villancicos! Ambos crecimos viendo y divirtiéndonos con las películas de Jerry Lewis! Ambos adoramos las comedias musicales!

Así que Tota querida, este sábado nos reencontraremos después de tantos años de no vernos y te voy a pellizcar los cachetes lo mismo, no te vas a salvar!

Este sábado salgamos a baldear la vereda que tenemos que ponernos al día con los chismes sobre la Doña Elena y el Marichalar!

Alicia a los premios

El Eurostar siempre salió desde Waterloo Station lo cual era genial porque vivimos cerca. Pero desde el 14 de noviembre partirá desde St Pancras Station.

Como acá todo se planea y organiza con mucha antelación y profesionalidad, pasan las siguientes cosas:

Ale leyó que estaban buscando gente que quisiera “probar” la estación. Y me anotó. Y me llamaron.

Consistía en que uno tenía que ir a St Pancras con una valija (vacía, no hacía falta poner nada adentro), llevar pasaporte y la identificiación con código de barras y los tickets que me mandaron por correo.

Entonces todos los que fuimos teníamos que entrar a la estación (a la parte internacional, abierta solamente a los que estábamos autorizados) hacer de cuenta que viajábamos, escanear los pasajes, pasar las valijas por seguridad, mostrar los pasaportes y esperar en la sala, cerca de las escaleras mecánicas que nos llevaran a la plataforma para tomar el tren.

Subiendo por la cinta.

Mientras esperábamos en la sala uno se podía servir té o café y medialunas.

Al mediodía nos dieron un almuerzo.

En total “viajé” tres veces en el tren. Los viajes eran de 10 minutos, íbamos y volvíamos, bajábamos, esperábamos que nos volviera a llamar y así.

Como yo me llevé un libro, estuve entretenida.

Y me premiaron (bah, a todos los que fuimos) con un viaje ida y vuelta por Eurostar a París, Bruselas o Ille. No sé qué destino elegiré, tengo hasta el 2009 para decidirme!

El tren.


La Novicia Rebelde

My heart will be blessed with the sound of music
And I’ll sing once more
(Sound of Music – The Sound of Music)

Por una ecuación tal como

(distracción argentina X distracción inglesa) + viveza criolla

sucedió que en 7 días fui a ver The Sound of Music (La Novicia Rebelde) dos veces.

Siempre me habían gustado las canciones aunque nunca, de niña, había visto la película ni había aprendido las canciones. Pero alguna vez las había escuchado y me habían encantado.

Hace un año Ale me regaló la película y cada tanto la veo.

Aquí en Inglaterra todos las saben. Los niños las aprenden de sus padres o maestros y, a su vez, éstos mismos las aprendieron de sus propios padres.

Además, es que es una comedia que se conoce en todo el mundo!

En el teatro se escucharon muchas moqueadas, he visto hasta hombres grandes enjugarse sus lágrimas, igual que mujeres y yo misma!

La primera vez que fui, los primeros 40 minutos no paré de shorar! De la emoción de ver y escuchar esas canciones maravillosas en vivo y en directo, con una orquesta divina!

Fui con Ale, se lo bancó como un señorito inglés.

La segunda vez fui con Alejandra a quien invité porque sabía que le gustaban las comedias musicales, y aparte porque me cae bien, obvio!

(Alejandra, me pareció o vos también shoraste?)

La actriz que interpreta a Maria se llama Connie Fisher, salió de un reality show.

Los decorados, no tienen una idea de lo fabulosos que son! Y las voces de todos, todos! Geniales!

Les dejo un videíto de la actriz con los chicos cantando un potpurrí de las canciones más conocidas. Está bajado de un espectacular de la tele.

Que lo disfruten!

Viajar

Desde que nacemos, hay mucha gente que influye en nuestras vidas.

Demás está decir que los padres son los primeros pero a medida que vamos creciendo, hay muchas otras personas que, a veces con una actitud o una frase, nos marcan para siempre.

Hace poco me puse a pensar de dónde habré sacado las ganas de viajar.

Hasta no hace mucho yo creía que si vos ahorrabas un poco de plata, lo más normal era irse de viaje si no tenías otro proyecto a la vista.

Pero hablando con muchas personas, me dí cuenta de que sí, les gustaría viajar pero o no tienen con quién ir, o no se animan, o les da un poco de miedito…

Entonces traté de revisar mi vida “hacia atrás” y descubrir qué o quiénes influyeron en mis ganas por viajar ya que cuando estuve sola, viajaba sola y si tenía un novio, pues viajaba con él.

(Ahora por suerte viajo con mi marido con quien me divierto muchísimo, salvo camino al aeropuerto y en el avión ya que se pone insoportableeeeeeeeeeeeeeeeeee con sus refunfuños!!!)

Primero pensé en mis viejos: pero no, paseábamos mucho hasta los 6 años, pero no íbamos más allá de Mar del Plata u Olavarría.

Después pensé en que tal vez mi abuelo, que era italiano, me transmitió “el gen de la aventura”. Es que venirse de Italia en barco, para siempre, soltero y solo, después de haber sufrido la guerra, es toda una odisea!

Pero luego apareció ella. Y recuerdo una foto que vi a mis, creo yo, 4 años y que la tengo en mi memoria y es imborrable.

Ella sentada sobre unas rocas, en Bariloche (del lugar no estoy segura), peinada igual que Jackie Kennedy, con una vincha, anteojos oscuros y vestida con unos pantalones ajustados hasta los tobillos, con zapatos chatos y mirando de costado: mi prima Irma.

Irma, en realidad, es prima hermana de mi papá. Sería entonces mi prima segunda. Cada vez que íbamos a Azul, yo miraba esa foto y me maravillaba verla en un lugar lejano y sola y tan feliz!

Sin saberlo ella (y yo menos!), la imagen que a mí me transmitía esa foto era de una mujer independiente y autosuficiente que no necesitaba de una compañía masculina para viajar o ser feliz o vivir. Simplemente ella viajaba con grupos de gente y en las fotos, ella divina y sola.

Seguí visitándola de más grande y siempre tenía algo para contar de algún viaje, siempre había una foto para mostrar.

Entonces comprendí que sí, verdaderamente Irma fue quien despertó en mí las ganas de pasear, de conocer lugares porque la foto me decía que viajando uno es feliz.

Y les puedo asegurar que, por experiencia propia, es verdad.

Boda en Valencia

El viernes fuimos a Valencia porque el sábado teníamos una fiesta de casamiento.

Nico y Elena ya se habían casado un par de semanas atrás y ahora era la hora de festejar!

Llegamos con calorcito, nos pasó a buscar Nico y de allí a su casa y de allí a un restaurant donde nos reunimos con otros amigos: Carlos de Madrid con su novia Claudine de Francia y Dalia de Sevilla.

Nos divertimos mucho, cenamos en un restaurant italiano al cual habíamos ido la otra vez que fuimos a Valencia y de allí a tomar algo a un pub.

Al otro día, después de desayunar, fuimos a un shopping porque Ale se quería comprar unas remeras y dando vueltas por allí vimos que había un spa.

Qué buenas ideas tiene Ale! A mí no se me hubiese ocurrido. Entramos y preguntamos y reservamos un masaje relajante de 50 minutos y luego un recorrido por el spa de una hora y media.

Qué bueno que estuvo todo, la pileta del spa tenía como 20 tratamientos diferentes, o sea, 20 chorros distintos, algunos más fuertes que otros, para la espalda, la cintura, los talones, las pantorrillas, la panza, la cola!!!! Fue como sentir que tenía el culo de gelatina!!! Un horror pero muy relajante!

También fuimos al sauna y al baño turco, la verdad, salimos relajaditos, blanquitos y felices!

Listos para prepararnos para la fiesta que empezaba a las 20 horas.

La fiesta

Con los novios.

Wow, la fiesta fue muy cool, muy lounge. Era en una terraza en el séptimo piso, velas, buena música, tragos (agua y coca light para nosotros) muy rica comida y Elena estaba muy linda, no podía ser de otra forma con lo bonita que es.

Ale se encontró con otros chicos de Argentina, hablamos mucho, nos sacamos fotos, estuvo todo agradable.

Tres argentinos en Valencia: Paco, Nico y Ale

La temperatura ayudó, yo no tenía frío estando en un séptimo piso terraza, lo cual es mucho decir!

En la terraza, sin frío.

El domingo

No hicimos nada! Nos levantamos temprano para desayunar solamente y luego, una siesta!

Más tarde salimos a caminar por la playa y luego nos encontramos con Nico y Elena y fuimos a cenar.

El lunes


Nos levantamos temprano y fuimos a la fábrica de Lladró.

Fue increíble, nos mostraron en una especie de laboratorio, todo el proceso, desde que se tiene la idea y se crea en arcilla hasta cuando se llenan los moldes (a mano!) con porcelana líquida.

Nos explicaron que una vez que se hacen cierta cantidad, los moldes se destruyen ya que se alisan si se usan mucho.


Lo que tiene también de particular es que se hacen moldes huecos para cada parte del cuerpo y luego se ensamblan con porcelana líquida. Por eso es que lo que caracteriza a Lladró son los mínimos detalles como las flores, los dedos de las manos y pies…

Y sobre todo la expresión en el rostro. Esto lo logran también pintando las cejas, labios y ojos con porcelana de color, ya que de esta manera no sólo se le da color sino también relieve.


Nos mostraron también cómo se realizan las flores, con porcelana de color, a mano, todo hermoso!

También vimos los hornos y luego fuimos a una exposición de distintas piezas representativas, desde los años ’50 cuando comenzaron los hermanos Lladró hasta las actuales, por ejemplo (Tota, me la perdí!) una bruta escena llamada La Reina del Nilo que costaba 120.000 euros y que justo no estaba porque se la habían llevado para exhibirla no sé dónde!


Bueno, igual le sacamos fotos a algunas.

Esta es mi favorita.

Esta es una especie de araña, son hadas aladas.

Detalle. No sé si se puede apreciar aún más, les aseguro que los pies y las manos tenían los dedos delicadamente formados.

Guitarras Les Paul

Hace un par de domingos salimos a almorzar y luego, caminando por ahí, nos encontramos con dos gratas sorpresas. Una la describo en mi otro blog (con fotitos y videítos) y la otra es ésta (esta sorpresa): Una exhibición de guitarras Les Paul gigantes.

Cada una tiene un nombre de un guitarrista de rock. Algunas ya fueron autografiadas por ellos, otras están a la espera. Cuando todas lo estén, serán rematadas para recaudar fondos para The Prince’s Trust, Nordoff-Robbins Music Therapy, y Teenage Cancer Trust.

Aquí les dejo el link para que las vean a cada una y con más info.

Ale con la guitarra firmada por Ozzy Osbourne.

Yo con la firmada por Paul Mc Cartney.

Ale y la firmada por Mark Knopfler.

La de Razorlight.

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