Elvis

Todo este mes, que ya mañana se cumple, estuve pensando para qué escribir, qué les puedo contar de Londres que ya no les haya contado, pero bueno, siempre ocurre algo lindo. Sobre todo cuando es una sorpresa preparada por Ale.

El lunes me dijo que el miércoles nos teníamos que encontrar en la estación del barrio donde él trabaja que íbamos a cenar a algún lado y que me convenía llevar la cámara de fotos.

Yo, la verdad, estaba muy intrigada, pero para no desesperarme con el misterio no le pregunté nada más.

Y ayer nos encontramos a las 7 y media de la tarde (porque acá se cena muy temprano, algunos cenan a las 6!!!) y caminamos un cachito y fuimos a un restaurant indio.

Cuando entré me llamó la atención que en el bar había un hombre con jopo y patillas (no, no era Menem con peluquín) y se me ocurrió decir “Ay, mirá, un imitador de Elvis”.

Y sí, era nomás, porque al rato desapareció, empezó una música de presentación y apareció vestido como “Elvis en las Vegas” (o sea, con su famoso traje blanco) y empezó una seguidilla de grandes éxitos de Elvis.

Ay, yo estaba re-contenta porque me encanta Elvis y también por la sorpresa! No dejé de agradecerle a Ale a cada rato, pobre, ya lo tenía podrido con los “Gracias, mi amor, qué linda sorpresa!”

El imitador era re-gracioso, hacía chistes, hacía levantar a las personas y las hacía bailar. Por ejemplo, invitó a una chica y a varios hombres (entre ellos, Ale) y mientras él le cantaba una canción de amor a la chica, los hombres tenían que bailar y hacer el coro!

Después llamó a varias chicas, yo incluída, y también, él cantaba y nosotras teníamos que hacer el coro.

La pasamos muy bien, saludó se fue, y al rato apareció vestido e imitando a Tom Jones!!! Fue un delirio y muy divertido también, a cada rato decía “No estoy mal para los 58 años que tengo!”

Pasando a nuestra casa, les cuento que el barrio de Londres donde vivimos se llama Rotherhithe (se pronuncia “roderjaid”) y Ale dice ”Roterite”. La casa es hermosa, con muchos ventanales que dan luz todo el día y desde donde se puede ver el río, que está acá nomás. Todo es muy limpio, pasa un colectivo por la puerta, otro pasa dos cuadras más adelante, estamos comunicados.