Guerra de las Galaxias

Cómo va todo?

Acá estamos bien, yo contentísima con mis dos días de trabajo y ya tengo vacaciones! Lo que sucede es que toda esta semana hay vacaciones en la escuela y retoman la semana siguiente y siguen con los exámenes y ahí retomaría yo como “vigiladora”.

La verdad es que por lo que pude observar, a las chicas (porque fui a un colegio de chicas) las tienen re-cortitas, son re-sargentonas las profesoras y tienen recontraprohibidísimo hablar durante los exámenes; si quieren ir al baño, tienen que ser acompañadas por un “invigilator”, tienen recontra prohibido que les suene el celular. Es más, el celular no puede entrar a la clase. A los exámenes entran con cartuchera transparente y si no, los lápices sueltos.

Una cosa me causó gracia: El viernes estuve yo sola frente a una clase y justo cuando ya estábamos por empezar, entra la secretaria a traer unos papeles y yo les estaba diciendo que tenían una hora y media para hacer el examen. Entonces miré mi reloj y vi que eran más o menos nueve y doce, entonces dije, “bueno, empieza a las 9.15 (como para redondear) y termina…” y las chicas alarmadas me dijeron “no, no, mire el reloj!” Y vi, y eran 9.08. “Ah, bueno” dije” empezamos 9.08 (y mientras escribía en el pizarrón)” y la secretaria me dijo “no, ahora son las 9.09”.

Ufa! Tuve que borrar y ahí se empezó el examen. Y terminé a las 10.39 clavadas!

El jueves, después que terminaron un examen, las chicas tuvieron que ir a un lugar aparte para que no se mezclaran con otras que estaban por dar el mismo examen una hora más tarde y tuvimos que llevarlas (otras invigilators y yo) a otro salón, el de computación, para que sean vigiladas para que no hablaran por teléfono ni salieran a ver a las amigas para contarles cómo era el examen.

Así que las estuvimos vigilando, las chicas mientras tanto miraban cosas en internet, si querían ir al baño o a comprarse algo para comer, íbamos con ellas y las acompañábamos.

Este lunes es feriado nacional, no sé por qué y nosotros iremos a pasear, ayer fuimos a Wimbledon a pasear por la ciudad que es muy linda.

Hoy fuimos a Leicester Square y comimos unos helados y mañana no tenemos ni idea.

Otra cosa divertida que nos pasó fue que el miércoles a Ale la empresa le regaló dos entradas para ir ese mismo día a una función especial en un cine para ver Star Wars. Era una función para clientes y empleados de su empresa.

Muy ceremoniosos, antes de que empezara la película, habló no sé si un jefe y habló de la empresa y qué se yo, y luego, al terminar dijo “y bueno, para agradecerles que hayan venido, vamos a regalar siete sables láser y cinco máscaras de Darth Vader”.

Les cueno que los sables láser andan a pila y tienen luz de verdad y ruido cuando uno los mueve y las máscaras de Darth Vader son de tamaño real y tienen efecto de sonido como por ejemplo, la famosa respiración del malvado Darth. Los sables vienen en varias versiones, para niños y la versión para adultos es igual a los sables de la película. Estos últimos se regalaban.

Y como les iba contando, el jefe dijo, “bueno, fíjense abajo de sus asientos”. Y abajo de los asientos no teníamos nada y veíamos como otros encontraban tarjetas que decían lo que se habían ganado.

Como había algunos asientos vacíos, Ale se fijó debajo de algunos y encontró una tarjeta que decía que se había ganado un sable!

Después empezó la película y yo a los 15 minutos, obviamente ya estaba re-dormida y solamente me desperté 15 minutos antes de que terminara.

Y cuando terminó la peli, bajábamos las escaleras y a mí se me dio por mirar debajo de los asientos de la primera fila y veo una tarjetita…y era para un sable!

O sea que los dos nos volvimos a casa con un sable cada uno, dentro de sendas cajas divinas y la gente en el subte nos recontramiraba y algunos nos decían “qué bueno, yo quisiera uno”.

Otros segúramente pensarían que los compramos de grandotes inmaduros para jugar a la Guerra de las Galaxias en casa. Nada más lejos, aunque cuando llegamos, Ale le puso pilas a uno y la luz que se enciende es rojo fosforscente y hace ruidos como en la película.

Tuvimos suerte, es vedad.